• Ángela Pertuz López

¿Qué pasaría si nos seguimos alimentado de la forma en la que lo hacemos?

La agricultura representa alrededor de una cuarta parte de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, de las cuales aproximadamente el 60% se debe a la agricultura animal, por ello, Knorr y WFF presentó una lista de 50 alimentos del futuro, con los cuales se apoyaría al cuidado del medio ambiente.


Fotografía: Asociación Geoinnovación

Cuando se le menciona la frase “50 alimentos del futuro”, ¿Qué se le viene a la cabeza? ¿Alimentos que solo estarán en el futuro? o ¿alimentos de los que dependeremos para tener un futuro? Si su respuesta se acerca a la segunda opción, le contamos que una investigación liderada por Knorr y WWF dio a conocer 50 alimentos que con su consumo y venta garantizaría la preservación del medio ambiente y por ende un ‘futuro’ para la humanidad.


Si analizamos, el sistema alimentario es el principal impulsor de la pérdida de biodiversidad. El consumo de una mayor variedad en alimentos ayudaría a transformar y reparar el sistema alimentario mundial.


Y es que, actualmente la agricultura representa alrededor de una cuarta parte de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, de las cuales aproximadamente el 60% se debe a la agricultura animal.


En comparación a las plantas, la producción de alimentos de origen animal es más intensiva en su uso de agua y tierra y emite más gases de efecto invernadero.

Según estudios para 2050, se prevé que la población aumentará a nueve mil millones de personas a las cuales se debe alimentar en un planeta de recursos limitados y solo, para que esto sea posible, los tipos de alimentos que elegimos y las formas en que se cultivan y producen deben cambiar.


Es así como la lista desarrollada por los principales expertos en sostenibilidad, agricultura, sabor y nutrición de Knorr y WWF, en conjunto con el especialista en nutrición Dr. Adam Drewnowski de la Universidad de Washington, y otros colaboradores, supone un verdadero reto para ti, ya que plantea un cambio en la forma en la que nos alimentamos normalmente, al hacer pequeñas modificaciones que apunten al consumo de una mayor variedad de alimentos de origen vegetal.


Podemos y debemos participar en promover un cambio de los alimentos que elegimos para cultivar, vender, cocinar y comer

Entre los alimentos figura muchos tipos de vegetales, una variedad de fuentes de proteínas de origen vegetal y una amplia gama de granos y cereales, lo que pone sobre la mesa tres cambios en el modelo de alimentación: más verduras, más fuentes de proteínas de origen vegetal para reducir las de origen animal, y una variedad más amplia de fuentes de carbohidratos en lugar de las que se comen comúnmente.


Entre los alimentos que puede empezar a consumir y cosechar más de seguido están:


Cortesía

Lentejas: Con una huella de carbono 43 veces menor que la de la carne de res, las lentejas ofrecen una excelente fuente de proteínas, fibra y carbohidratos. Originaria del norte de África y Asia, esta prima del guisante fue uno de los primeros cultivos desarrollados en el mundo.


Frijoles Marama o Zaragoza: Un antiguo cultivo resistente a la sequía, los frijoles marama son nativos del desierto de Kalahari en el sur de África. Con un sabor similar al de los anacardos, se pueden comer hervidos, molidos en harina o incluso como un sustituto de la leche. Altamente nutritivo, el aceite de los frijoles es una excelente fuente de ácidos grasos esenciales.


Espinaca: Popularizada por el personaje de dibujos animados estadounidense Popeye en la década de 1930, es extremadamente nutritiva y contiene vitaminas A, C y K, folato (vitamina B), hierro, así como otros minerales y vitaminas. La espinaca es de rápido crecimiento y se adapta a climas más fríos donde se puede cultivar durante todo el año.


Millo: El mijo dedo es un cereal que se ha cultivado durante miles de años desde que fue domesticado por primera vez de la subespecie salvaje en las tierras altas que van desde Uganda hasta Etiopía. Un miembro de la familia de las gramíneas, es ahora se cultiva más ampliamente en las regiones áridas de África y el sur de Asia como cereal básico.


Col Crespa: Es una planta resistente, capaz de soportar temperaturas tan bajas como -15 grados Celsius. Tiene hojas exuberantes y oscuras que pueden ser rizadas o liso y, a veces, tiene un color azul o morado tinte. El sabor, distintivo y ligeramente amargo, es se informó que se vuelve más dulce cuando se expone al frío extremo, como una helada intensa.


Hoja de Calabaza: Se cree que la planta de calabaza fue la primera cultivado hace miles de años en Centroamérica. Pertenece a la familia de las cucurbitáceas y ama el suelo soleado y bien drenado. Hojas de calabaza a menudo se quedan atrás cuando las calabazas son recogidas, desperdiciando la abundancia de nutrientes empaquetados en estos versátiles vegetales de hojas verdes. Las alabazas, como muchas otras plantas, tienen múltiples partes comestibles que no deben ser desperdiciado.


Col morada: Puede llamarse repollo rojo, pero esta brassica tiene una calidad camaleónica, cambia de color basado en el valor de pH del suelo en el que se esta crecido. Crece mejor en condiciones soleadas en suelo húmedo y arcilloso.


Conoce la lista completa de los alimentos (aquí)