Niveles del Guájaro siguen subiendo rápidamente. Ideam declaró alerta roja

Autoridades de Gestión del Riesgo de La Peña, Suan y Repelón permanecen en constante vigilancia debido al riesgo permanente en estos territorios.

Así lucen actualmente las calles de la mayoría de corregimientos del sur del Atlántico. Foto: cortesía.

El invierno sigue causando estragos en el sur del Atlántico. Las fuertes lluvias que han caído y han generado inundaciones, desbordamientos de arroyos y decenas de emergencia vuelven a preocupar a los habitantes de los municipios y corregimientos ribereños que se encuentran a orillas del embalse del Guájaro, pues los niveles del cuerpo de agua nuevamente están en ascenso.

Según la Corporación Regional Autónoma del Atlántico (CRA) los niveles del embalse han llegado “a su máximo histórico registrado”, alcanzando un total de 5.91 metros. Ante esto el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) declaró alerta roja, medida que cobija los territorios que van desde el corregimiento de La Peña en Sabanalarga y Suan, hasta el municipio de Repelón.

Los habitantes de estos pueblos atlanticenses han manifestado sentirse “preocupados” en vista de que los niveles suben “y nadie hace nada”. Según ellos, lo más probable es que se presenten emergencias “nunca antes vistas”.

“Evidentemente aquí puede haber una tragedia sin precedentes, no es posible que a estas alturas los niveles de ese cuerpo de agua estén tan arriba cuando se sabe que las lluvias no van a parar. Tenían que hacer los trabajos correspondientes así fuera solo para que nos aguantara esta temporada de lluvias, pero no hicieron nada y ahora lo que toca es sentarnos a pedirle a Dios que el agua no nos llegue al cuello en los próximos aguaceros”, dijo a este medio Yaneth Estrada, moradora del municipio de Santa Lucía.

De igual forma, el Ideam precisó que por el momento se mantendrá la alerta naranja en el subsector aledaño al Canal del Dique del departamento del Atlántico y de Bolívar por desbordamiento del arroyo Loma Grande.

Asimismo, hay alerta naranja en Higueretal y Vereda Las Cruces, del municipio San Cristóbal, debido al desbordamiento del arroyo Grande a la altura del corregimiento de Burruco, en Bolívar.

¿Qué dice la CRA?

La corporación aseguró que actualmente continua el drenaje de las aguas por medio de las compuertas que están ubicadas en el corregimiento de Villa Rosa en Repelón, precisó que dichas compuestas se mantendrán abiertas durante toda la semana; sin embargo, según la entidad esto no ha sido suficiente, pues las lluvias han seguido aumentando y han superado los promedios históricos.

La CRA afirmó que en los próximos días se comenzarán a ver los resultados de la medida adoptada.

Ante esto, el presidente de la JAC de La Peña, José Mario Piña, aseguró que los moradores del sector de Puerto Bello decidieron abandonar voluntariamente sus viviendas para refugiarse en albergues temporales hechos en la institución del corregimiento. Específicamente quienes partieron fueron los de la calle 3, según el líder.

Es preciso recordar que el embalse terminó por desbordarse el fin de semana anterior tras las fuertes lluvias que se presentaron desde el sábado hasta el lunes festivo, precipitaciones que cayeron sobre toda la región Caribe por más de 36 horas seguidas, lo cual generó el desbordamiento y posteriormente las inundaciones.

La gobernadora llegó hasta La Peña a entregar ayudas a los damnificados. Foto: cortesía.

El pasado miércoles la gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera, realizó una visita hasta La Peña para hacerle seguimiento a la situación y verificar el estado del corregimiento. Estando allí, se acercó hasta el colegio del corregimiento, en donde se encuentran cerca de 187 personas damnificadas que perdieron sus viviendas tras las emergencias.

La gobernadora escuchó atentamente las necesidades y peticiones de los ciudadanos y le pidió al gabinete departamental que les brinden todo el acompañamiento requerido a las familias.

Según la información que hay hasta el momento, tan solo en La Peña van un total de 77 viviendas que han quedado totalmente destruidas por los colapsos que causó el deslizamiento de tierras.