¿Qué soluciones hay para los municipios del sur del Atlántico afectados por la ola invernal?

¿Qué opina la ciudadanía del manejo que le dan las autoridades a esta situación?

Muchos ciudadanos afirman sentirse preocupados por tener "el agua al cuello". Foto: cortesía.

La ola invernal actual sigue manteniendo las alarmas encendidas para las autoridades del sur del Atlántico. Distintos municipios ribereños han sido nuevamente 'la desembocadura' de las corrientes directas que provienen del río Magdalena, ante las inclemencias climáticas que se están presentado tras esta nueva temporada de la ola invernal y que amenaza con afectar a los ciudadanos que viven en inmediaciones al cuerpo de agua.

Distintos ciudadanos de estos municipios han afirmado a REGIÓN CARIBE ORG sentirse “en incertidumbre” al no saber a ciencia cierta qué pasará cuando nuevamente el caudal del río vuelva a desembocarse en sus calles.

“Esta es una situación que nos mantiene preocupados, especialmente porque ya hemos vivido esto antes y ya sabemos como es. Nos da temor lo que pueda pasar por ejemplo con nuestras siembras que algunas ni siquiera han cosechado tras el gran daño que sufrimos en la primera etapa de la ola invernal hace un par de meses, pues en ese entonces se nos dañaron muchas hectáreas de nuestra cosecha”, dijo Jaime Peña, morador del municipio de Repelón.

De igual forma, la comunidad ha afirmado que esta situación “repetitiva” ha representado el “perder sus pertenencias”, pues según ellos, cada vez que este tipo de situaciones se presentan, el agua termina arrasando todo a su paso, incluidas sus cosas materiales.

“Aquí lo poco que uno tiene se daña o se lo roban a uno, ahora con el tema de las inundaciones volvemos a padecer. Uno siente que al ser pobre no tiene derecho a nada. Hace diez años ya lo perdí todo, el agua entró a mi hogar y no alcanzamos a salvar ni los cubiertos, hoy día está repitiéndose la misma historia y volver a empezar es difícil y muy desalentador. Ojalá las autoridades se pongan la mano en el corazón y entiendan que, aunque no tenemos dinero, si tenemos ganas de estar bien y salir adelante como cualquier otro ser humano”, precisó Virginia Vallejo, quien habita en el municipio de Suan.

La preocupación de la ciudadanía procede de las situaciones que ya han tenido que vivir en años anteriores en los que este tipo de problemáticas climáticas ya estaban presentes, pues desde hace tiempo es bien sabido que es necesario realizar trabajos de contención y mitigación el río Magdalena ya que los sedimentos que están navegando en el agua siguen bloqueando los distintos canales y por ese motivo muchos municipios de distintos departamentos de la región Caribe están atravesando por la incertidumbre de “no saber qué va a ocurrir en el próximo aguacero”.

“Esto en realidad es vivir en zozobra permanente, yo por ejemplo tengo dos niños de 7 y 11 años y que hago yo si de nuevo se nos mete el agua, para donde cojo con mis hijos si yo soy sola con mi esposo que maneja un camión y nunca está en la casa. Le pido a Dios que cuando eso pase me dé fuerzas para agarrar a mis niños y que nada malo ocurra”, agregó Vallejo.

Sin lugar a duda son muchos los temores que expresan los ciudadanos, pues según ellos, esta problemática se repite cada año cuando llega la temporada invernal.

Ante esto, las autoridades lo único que han dicho es que aún se está a la espera de poder llevar a cabo la adjudicación de la APP del río Magdalena, esto debido a que supuestamente no hay ninguna empresa interesada en adquirir la concesión para realizar estos trabajos en el río. Esto según la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), a través del Ministerio de Transporte.

De igual forma, los organismos de socorro del departamento han afirmado que se mantienen en constante vigilancia para poder brindar la ayuda necesaria rápidamente, en caso de ser necesario.

Por el momento, la única solución viable que existe para solucionar la problemática de estos municipios es esperar a que realicen pronto la adjudicación de la APP del río Magdalena y la del Canal del Dique para que de esta forma se pueda mitigar el impacto que tienen las aguas cuando llueve y se salen de su caudal.

Otras afectaciones

Otra situación preocupante que ha desencadenado la actual ola invernal es que en ocasiones, la fuerza de las lluvias y de los vientos es tanta que termina arrancando de raíz los techos de muchas viviendas las cuales quedan desprotegidas y sus habitantes sin poder hacer mucho, pues la fuerte brisa logra llevarse rápidamente lo que encuentre a su paso.

Tal es el caso del municipio de Manatí, en donde el pasado lunes sus habitantes tuvieron que vivir en carne propia las inclemencias del clima cuando. Los ciudadanos explicaron que "de un momento a otro" se comenzó a formar un vendaval el cual logró tumbar árboles, llevarse techos y tejados e incluso parte de las mismas fachadas de las viviendas.

Ante esto, la subsecretaria de Gestión del Riesgo, Candelaria Hernández, ha afirmado que actualmente se adelantan las medidas pertinentes para realizar el censo de damnificados de la mano de Defensa Civil. Precisó que fueron más de 60 casas del municipio las que "prácticamente salieron volando", y que por el momento van más de 2.000 damnificados por esta ola invernal en lo que va del 2022.