Puerto de Barranquilla: crisis sostenida en el tiempo

Las dificultades que se presentan en los niveles de calado del río, han cauasdo el desvío de cerca de 300.000 toneladas de carga.

Los constantes problemas que se presentan en el Puerto de Barranquilla provienen desde hace mucho tiempo, alrededor de 30 años; y hasta la fecha no se ha logrado encontrar la solución definitiva a ciertos factores que mantienen en aprietos las condiciones de operatividad de la zona portuaria, afectando así su competitividad y oportunidades de crecimiento estables.


De acuerdo con Alcides Santander, Director del Centro de Excelencia en Puertos, Transporte y Logística Uninorte, el problema de sedimentación que se evidencia en el río Magdalena se ha venido presentando durante muchos años, pero siempre de manera muy cambiante, generando mucha incertidumbre en los requerimientos técnicos y económicos para el mantenimiento del canal navegable.


"Uno de los problemas principales es la ausencia de un proceso permanente de mantenimiento del canal, y para eso se requiere tener una draga operando de manera continua, y no esperar a que los niveles lleguen a ser peligrosos. Para ello se requiere tener inversión, pero más importante entender el rol que tiene la navegación fluvial para el aumento de la competitividad regional", aseguró el experto en diálogo con #REGIONCARIBEORG.

Otro punto a tener en cuenta es la Alianza Público-Privada (APP) del río Magdalena, que ha sido definida como un proyecto de importancia estratégica por parte del Gobierno Nacional, que busca contribuir con el fortalecimiento de la intermodalidad en el transporte desde el interior del país hacia los puertos del Caribe colombiano.


Hacerlo realidad ha sido un proceso demorado y que hasta el momento no se ha puesto en marcha. Sin embargo, hay que destacar que recientemente tras la insistencia de gobernadores de ocho departamentos, el Viceministerio de Infraestructura se comprometió a abrir licitación para la APP del río Magdalena en el mes de septiembre, lo cual da señales de esperanza en el camino de mejorar la navegabilia del río.


"El proceso de la APP va avanzando gracias al compromiso de los representantes de Coormagdalena, Ministerio de Transporte, entre otras entidades, y poco a poco se alcanza a ver como en un futuro cercano se puedan reactivar dichos proyectos. Como aspectos positivos de la APP es que se tienen contemplados procesos de investigación sobre la dinámica del río e infraestructura, que se espera generen un aumento en la competitividad de la ruta y pueda atraer mayor cantidad de usuarios y por ende carga", explica Alcides Santander.

El Puerto de Barranquilla sin duda alguna representa un músculo importante para la economía local y regional, y hacer un trabajo para mejorar sus condiciones se requiere con urgencia, ya que sus repetitivos problemas en los niveles del calado podrían desencadenar una fuerte crisis por la paralisis de actividades que se hacen necesarias cuando se dan estos escenarios de conflicto.


"El tema es claro, se debe tener un proceso de mantenimiento del canal, y no intervenciones cuando ya es demasiado tarde. Recordar que el efecto para los flujos de comercio entrantes es el redireccionamiento de buques a otras terminales de la región, desabastecimiento de bienes en la ciudad, y afectación en los tiempos de ruta para las embarcaciones. Por otro lado, en términos del flujo saliente, se tiene represamiento de embarcaciones, congestión en los sistemas de almacenamiento, y mayores costos logísticos. Si las partes interesadas observan esta dinámica, entenderán la importancia de generar una solución definitiva dado el impacto económico y de competitividad para la región", indica el docente de la Universidad del Norte.

Al día de hoy el Puerto de la capital del Atlántico ha tenido que desviar 300.000 toneladas de carga, debido a las dificultades en las condiciones de navegabilidad que se están presentando desde el pasado 25 de junio. Y aunque en la ciudad permanece la draga Taccola, proveniente de Jamaica y la situación se ha ido estabilizando, la zona requiere estudios exhaustivos y un trabajo constante que evite que el Puerto deje de prestar sus servicios y continue mostrando un panorama de constante crisis.