Problemas ambientales que afectan al Caribe colombiano



Ciénaga Grande del Magdalena •Christian García, Parques Nacionales Naturales de Colombia•

El Caribe es poseedor de una riqueza natural propia de su ubicación y geografía, siendo rica en recursos hídricos, ríos y humedales desde el norte hasta el sur. Curiosamente, la contaminación y erosión hoy amenazan estos recursos y afectan de forma directa a las poblaciones. En el marco de la celebración del Día del Medio Ambiente, vale la pena analizar algunos de los más serios problemas que sufre la región en cada uno de sus departamentos. En el Cesar las especies son víctimas de tráfico animal. De acuerdo con cifras de Corpocesar, al menos 126 especies entre loros, guacamayas y hasta tigrillos son capturados y vendidos en las carreteras. La situación, a pesar de algunas medidas, sigue siendo practicada con frecuencia, por lo que se ha creado un Comité Interdisciplinario para trabajar en esto, según información de Caracol Radio. Por su parte en el Magdalena el territorio de la Ciénaga Grande, que tiene una extensión casi del tamaño de Barranquilla y su Área Metropolitana, sufre debido a las condiciones en que es sometido por particulares que incluso desvían los cauces de agua para beneficio propio. Esto ha impactado de tal manera que según los pescadores, el flujo de agua ha disminuido y es frecuente la mortandad de peces. Al Magdalena se le suma las quemas constantes en el Parque Isla Salamanca que no sólo afectan a pobladores del Magdalena sino que además contaminan el aire hasta la capital del Atlántico donde la brisa trae consigo la humarada. Su importancia es tal para la flora y la fauna que allí habitan, que el lugar fue declarado con categoría Ramsar, en decir, su importancia y cuidado son de categoría universal.  Entre los departamentos del Magdalena y Atlántico hay una grave afectación por erosión que afecta el kilómetro 19 a la altura de Ciénaga que conduce al Magdalena con Barranquilla. Al problema se le vienen buscando soluciones desde hace más de cuatro años, tiempo en el que se propuso la construcción de una doble calzada que sigue sin concretarse. Las soluciones entre las que han estado el enrocado, sólo han mitigado el problema temporalmente pero éste continua sin un solución de fondo.

En el Atlántico y en San Andrés, uno de los problemas comunes que enfrentan, es la contaminación de los cuerpos de agua. En el Atlántico los pescadores aseguran que se han quedado sin lagos y la actividad de la pesca es cada mes menos rentable y compleja. Las playas que posee el departamento son víctimas de personas que arrojan basura, lo cual las hace poco agradables para el visitante. Ante esto la gobernación del Atlántico ha venido trabajando en una iniciativa para sensibilizar a las personas y para realizar limpiezas en las playas.

En el caso de San Andrés, el problema no es ajeno y aunque pareciera difícil de creer, en el fondo del océano se han encontrado cientos de llantas que personal de la Armada Nacional no se explica cómo van a parar ahí. Así mismo existe por parte de los expertos, una preocupación debido al calentamiento de las aguas que amenazarían los corales y que además, está provocando en algunos casos el blanqueamiento de especies.