Pequeñas acciones que generan grandes cambios en medio de la crisis


Por: Eliana Almarales Torres


Tenderle la mano a los más necesitados, fue el ejemplo que Ana Karina Rudaz vio desde muy pequeña en su madre Nina Martínez, quien desde 1999 se dedicó a atender en el patio de su casa las necesidades que tenían muchas personas en el barrio San Roque de Barranquilla, en donde ayudaba a niños, adictos, trabajadoras sexuales y habitantes de calle.


Este trabajo realizado por Nina, se convirtió en el 2002 en la Fundación Mamá Margarita (Fundamar), la cual está legalmente constituida y trabaja hace más de 20 años por brindar ayuda a poblaciones vulnerables de la ciudad.

Hoy en día Ana Karina, continua el legado de su madre junto a su esposo Erny Zuleta, a quien conoció gracias a la fundación a través de un grupo de jóvenes que realizaban obras sociales. Aunque ambos se hicieron camino profesionalmente en busca de una mejor calidad de vida, ella como Psicóloga y él como Policía, las circunstancias de la vida los ha mantenido ligado a estas acciones solidarias con el prójimo.


La principal labor social de Fundamar está dirigida a los habitantes de calle, quienes en medio de la actual emergencia sanitaria se han visto muy afectados. "Antes de la pandemia hacíamos entregas de alimentos los lunes y jueves; mi esposo y yo íbamos al puente de la 21, el puente Boyacá, la zona cachacal, San Roque y Villa Tablita, y también a algunas zonas del centro. Pero cuando pasó esta emergencia surgió la necesidad de hacerlo todos los días, porque los habitantes de calle comen de las basuras de los restaurantes y al estar estos cerrados ellos pasan más necesidad", explicó Ana Karina en diálogo con regioncaribe.org, añadiendo que a este grupo de personas que ayudan se les fueron sumando vendedores ambulantes, que también se han visto afectados por las bajas ventas en su día a día.


Mantenerse en pie en medio de la crisis tampoco ha sido una tarea fácil para la Fundación, las ventas de pequeños 'snacks' por medio de las que conseguían recursos se han tenido que paralizar por la medida de aislamiento. Además, se vieron en la necesidad de arrendar un local para desarrollar todas su actividades diarias de una forma más cómoda, teniendo en cuenta que son más de 200 raciones alimentarias las que ahora que entregan a diario.


Sin embargo, las buenas acciones siempre son recompensadas. En Fundamar han contado con el apoyo de amigos cercanos y de personas que reconocen esta admirable labor para seguir adelante, y gracias a esto pudieron realizar la compra de una estufa industrial y de este modo montar el 'Social Food Service', lugar donde preparan las comidas que entregan a estas personas vulnerables.


Por otra parte, hay que destacar que detrás de esta labor social hay una historia dolorosa que se ha convertido en motivación para seguir día a día luchando por ayudar a estas personas. Ana Karina, relata que "en el 2017, a mi esposo lo secuestraron en Valledupar. A raíz de eso el quedó con algunos problemas psiquiátricos y neurológicos. Esta situación despertó en mi la necesidad de trabajar más por los habitantes de calle, ya que la mayoría de ellos son pacientes psiquiátricos, al igual que él".


Esta mujer admirable, manifiesta que todas las actividades que se realizan desde Fundamar han sido importantes no sólo por las ayudas que se brindan a todo aquel que lo necesite, sino porque allí su esposo ha logrado avanzar con respecto a las patologías que presenta. "Esto le ha servido mucho como terapia para poder ser una persona más funcional, y con el apoyo de la psiquiatra y el psicólogo que lo trata, él ha podido salir adelante. Esto es difícil y a veces hay momentos duros pero por medio de esto hemos sabido salir adelante", afirma Karina.


Fundación Mamá Margarita realiza entregas de alimentos los días lunes, miércoles, jueves y viernes de 11:00 a.m. a 12:00 p.m. En estos momentos han tenido que reinventarse para conseguir recursos para la compra de alimentos y lo han hecho a través de un programa de reciclaje, el cual está siendo apoyado por dos jóvenes que lograron recuperar de las calles y ahora trabajan juntos a ellos, quienes les ayudan también en las labores de entregas.


Es en los momentos difíciles donde se conocen los corazones bondadosos y sólo poniéndonos en el lugar del otro entenderemos lo importante que es apoyarnos unos a otros, sobretodo en medio de una coyuntura como la que estamos viviendo. Aquellas personas que estén interesadas en realizar donaciones, en especie o con dinero para apoyar la labor que realiza Fundamar, pueden acercarse a la Cra 21b No 33 - 38 barrio montes, donde se encuentra actualmente la Fundación o realizar consignaciones al número de cuenta 23212124657 de Bancolombia. Recordemos que solo saldremos adelante mientras trabajemos todos juntos, aportando con pequeñas buenas acciones que si pueden hacer la diferencia.



Imágenes de cortesía @fundamar1999