Novena navideña: tiempo de reflexión y oración familiar

En el marco de la pandemia del Covid-19, se invita a las personas que celebran esta tradición a cumplir con los protocolos de bioseguridad para evitar posibles contagios que pongan en riesgo la salud y la vida de los participantes.

Este jueves 16 de diciembre da inicio la tradicional novena de navidad en muchos hogares del Caribe, Colombia y el mundo, marcando el inicio del tiempo de preparación para la llegada del niño Jesús, en el marco de las tradiciones de la religión católica.


Un pesebre lleno de luces, figuras de animales e imágenes de los reyes magos, la virgen María, José y el niño Dios, hacen parte del escenario que representa aquel lugar donde se dice nació el llamado salvador del mundo, y junto a él la ilusión de los más pequeños que con ansias esperan el 25 de diciembre para recibir sus "aguinaldos' o regalos de navidad, al igual que Jesús recibió los presentes en Belén.


Esta celebración de la novena es una tradición que permanece en el tiempo tras más de 2.020 años desde el nacimiento de Jesús, y que consigue la reunión de fieles y creyente del cataolicismo, para rezar durante nueve días previos al día en que la virgen maría trajo a Dios al mundo.


Así mismo, durante estos días quienes se reúnen aprovechan para compartir tiempo en familia, cantando villancicos y compartiendo diferentes aperitivos típicos de la temporada decembrina como natilla, buñuelos, chocolante caliente, galletas, hayacas, entre otros.


Es importante destacar que durante cada día de la novena se realizan unas plegarias u oraciones ya establecidas, pero, las intenciones cambian diariamente y le permite a las personas reflexionar desde diferentes valores para que sus acciones en el día a día estén enfocadas en estas y en cómo ayudar al prójimo.


En el marco de la pandemia del Covid-19, el llamado a las familias que celebran este ritual religioso es a hacerlo cumpliendo con todas las medidas de autocuidado necesarias, entendiendo que el virus continúa en medio de nosotros y que la confianza de estar rodeado con sus seres queridos no se convierta en un factor de riesgo con desenlaces fatales.