La Feria de Juguetes que cada diciembre cobra vida a las afueras del cementerio Universal


Por Kiara Severiche


Hace tres años que la bodega del Niño Dios en Barranquilla se trasladó hasta las afueras del Cementerio Universal ubicado sobre la calle 46 con carrera 37. Desde allí, un sinnúmero de personas durante 24 horas custodian y dan entrega a los regalos de miles de niños en la ciudad. 

Durante una semana, los comerciantes de la Feria de los Juguetes, o desde la perspectiva de un niño, los ayudantes de Papá Noel, sacan a la venta los cientos de juguetes que han estado negociando desde de noviembre y algunos incluso desde hace más de seis meses.

Hay quienes en este negocio los alberga la emoción durante todo el año, para en una semana descargar toda esa energía por lograr alegrar a niños y también por saber que con el dinero que recauden, podrán alegrar a los suyos. Es el caso de un comerciante que lleva 42 años de su vida en la venta de juguetes que cada diciembre se organiza en Barranquilla, en vísperas de Navidad. 


"Aquí -mientras señala su negocio- está mi vida porque además este año para comprar la mercancía, comprometí las escrituras de mi casa" explica este hombre que vive en el barrio El Bosque. Sin embargo las ganancias al final valen la pena.

Su trabajo, así como el de todos los que ya llevan muchos años en esto, inicia aproximadamente desde octubre o noviembre, mes en el que va seleccionando la mercancía y también el espacio que tendrá en el Cementerio Universal, el lugar que durante una semana se convierte en su hogar.

"Aquí estamos 24 horas y nos vamos turnando. Un día de estos los muertos van a salir vivos de aquí. Nosotros le damos vida a esto", asegura mientras suelta una carcajada.

Este hombre desde que empezó, ha recorrido el sector de San Nicolás, el Ley, la Plaza de la Paz y hasta el Estadio Metropolitano, lugares en lo que han reubicado a esta feria del Juguete de Barranquilla. Antes de estar a las afueras del Cementerio Universal, estaban en el parque que lleva el mismo nombre, pero que hace tres años fue remodelado y por eso los mudaron.

Trabajar en la feria no es tan sencillo como parece, pues a su edad debe estar al día con los personajes infantiles que se vuelven toda una tendencia en la televisión y que resultan siendo los más solicitados a la hora de comprar. Asegura que es difícil tenerlos todos porque cada artículo que se piden de moda, les sale muy caros a ellos. 


Él tiene de todo, desde regalos sencillos para las novenas, como patinetas, patines y muñecas que van desde 2.000 a 100.000 y son más solicitados para entregar de regalo de Navidad.

Para él, se ha perdido la magia que envuelve toda la entrega de regalos, porque los papás ahora vienen con los niños y ellos mismo escogen qué juguete quieren.

"Ya no es como antes que uno estaba a la expectativa y le daban pelotas o ese tipo de juguetes. Ahora los mismos niños vienen aquí y señalan el juguete que se quiere llevar. Ahí saben que no existe ningún Papá Noel" cuenta el comerciante.

Los días 20, 21 y 22 son los más anhelados porque según los comerciantes, el pago de la prima hace que la Feria se llena y haya muy buenas ganancias. El 25 por su parte se convierte en el día del remate, donde todo baja su precio y lo que no se vendió se devuelve de acuerdo a lo que se haya negociado con el comercializador o se guarda para el próximo año en espera de una nueva llegada del Niño Dios.