Iniciaron las cuatro fiestas en Barranquilla

Aunque la venta no ha estado fácil, vendedores mantienen las expectativas.

Hace tres años que el venezolano Rodolfo Suárez se vino de su tierra natal a probar suerte en Colombia, llegó a Barranquilla y hoy vive en Malambo. Desde el año pasado, animado por sus vecinos y atraído por esta costumbre, comercializa farolitos en el Centro de Barranquilla. 


Confiesa que no ha sido fácil, pero reconoce que está próximo a culminar la venta de la mercancía. Mientras tanto, no deja de pensar en su familia, a quienes no sabe si por primera vez no podrá tenerlos en este diciembre.


Sus dos hijos, uno de los cuales nació en Barranquilla, son las motivación para entregar lo mejor en esta labor que desempeña y que le permite mantener a su familia.


Contrario a Rodolfo, la barranquillera Mónica Tapias, que hace 10 años se dedica a esto, no ha contado con la misma suerte. Ella afirma que hoy en día son mucho más las personas que venden farolitos, por lo que es mucho más difícil la venta. 


Se apoya de uno de sus cuatro hijos, quien la acompaña en la venta. En su caso, ésta no ha resultado tan productiva y afirma que eso se debe a que hay mucha gente que se dedica a esto. Años atrás podía comprar hasta mil faroles, ahora solamente 500. No se arriesga, asegura.


La venta la inició desde las 8:00 de la mañana y se vino desde Soledad, donde reside con tres de sus hijos. Hoy son los faroles y a partir de mañana, los juguetes, el otro medio de sustento en cada temporada de Navidad