Chicote, una danza indígena de la Sierra Nevada de Santa Marta.

El grupo indígena "Los Alegres Kuankuamos" visitaron el Museo de Antropología de la Universidad del Atlántico, en el cual en el marco del mes del patrimonio se charló sobre la música étnica y en qué consisten los diversos géneros musicales de la Sierra Nevada de Santa Marta.


Grupo "Los Alegres Kuankuamos" / Foto: Natalie Berdugo


"Somos 4 hijos de la Sierra Nevada trabajando nuestras tradiciones culturales" comenta Benito Antonio "Toño" Villazón.

De forma segura y tranquila explicó las características de los instrumentos de la música indígena. Toño quien además de dirigir el grupo también es el fundador de la Escuela de Música Tradicional Kuankuama "Faustino Blanchar" la cual busca mantener viva la tradición ancestral de los ritmos y danzas denominada carrizos.


La danza y la música chicote pertenece a los 4 pueblos étnicos de la Sierra; Arhuacos, Koguis, Arzarios o wiwa y Kankuamos.

"Nosotros como indígenas medio hablamos el español pero nos hacemos entender con señas y música" comenta Toño.

Para esta danza la gaita macho y hembra son los instrumentos principales, estas son hechas con una planta de "caña fina" llamada carrizo, originaria de la montaña sagrada, sin embargo los kuakuamos deben conseguirla de sus 3 pueblos hermanos,la cual se compra con dinero o intercambios espirituales.


Toño afirma que la ausencia del carrizo es consecuencia de "la civilización" la cual intentó arrebatarles sus raíces.


"Nosotros como kuankuamos no la tenemos actualmente por el motivo de la civilización. Las misiones extranjeras que trataron acabar con nuestras tradiciones culturales. Nosotros fuimos el primer pueblo al que llegaron, tratando de civilizarnos, diciéndonos que no debíamos vestir, ni hablar como lo hacíamos...Pero la sabiduría de la indígena es lo más puro y es lo perfecto creado por la naturaleza" comenta Toño.

ENTENDIENDO LA MÚSICA


La audiencia escucha atentamente a la explicación tan concisa y precisa, tal vez práctica que adquirido con la enseñanza, de pronto el aire de concentración se rompe con las risas cuando Toño afirma que la única diferencia entre las gaita macho y hembra, es que el macho solo tiene un orificio y como en la vida real las mujeres tienen más orificios que el hombre.

La gaita es hecha de carrizo , mide entre 50 cm a 40 cm aproximadamente y consta de 5 orificios, con las cuales se crean las notas, en la parte de arriba se encuentra la boquilla la cual simula la forma de la boca de un ave y es hecha con cera de abeja de la misma región, de esta sale una clase de pitillo por donde se sopla, esta es una pluma de la cola o ala de aves grandes de la sierra como el pajui el chofiu, pavo o pato o gavilán.

A las gaitas se le suman las maracas, hechas de totumo la cual contienen semillas de chuira, que en la lengua indígena del kuankuamo se le llama "lenguevaca".


El ritmo básico solo cuenta con los anteriores instrumentos, sin embargo el mestizaje ha permitido que se formen 4 ritmos distintos, complementando con un tambor o caja conformada por dos membranas de cuero de chivo , madera amarrada con aros que por tradición se sostienen con una cabuya de fique y la cual se golpeada con dos "palillos", similar a la popular tambora.


"Aquí van encontrar el ritmo del son, del paseo, del merengue y puya" comenta Toño.

DANZA

El conversatorio terminó con un concierto donde los asistentes pudieron disfrutar y aprender como bailar el chicote, en la que el indígena solo se deja agarrar de la mano y en una ronda se encierran a los músicos que se ubican en el centro, haciendo el honor a su dios.

"También se baila como corren las aguas, se baila haciendo la forma de la culebra así como las aguas del río, así se baila y se camina uno atrás del otro en fila india como le decimos".