Barranquilla se vuelve "fit" tras la pandemia

Por Alberto Ortega Manzanares


Miles de personas acuden al gimnasio como si de una liturgia se tratase. Levantan hierros casi a diario con el fin de obtener el mejor cuerpo posible. ¿Se trata de narcisismo o tiene más que ver con la salud? Vamos a comprobar qué ha cambiado en el panorama deportivo en la capital del Atlántico.


El templo del culto al cuerpo


Nos desplazamos al gimnasio Smart Fitófagas San Vicente, en la calle 85. Nada más pasar los tornos pudimos comprobar cómo una multitud de hombres y mujeres ataviados en ropa cómoda y sudada se ejercitaban. Algunos en las máquinas de cardio (cintas de correr, bicis, elípticas) mientras que otros rendían pleitesía a las pesas en una comunión casi divina. Resultaba fácil apreciar la casi perfecta unión entre persona y barra de metal.


El primer grupo suele corresponder a quienes anhelan la quema de calorías para bajar de peso. Sin embargo, el segundo grupo representa todo lo contrario: buscan ganar masa muscular. "El objetivo es democratizar el fitness de alta calidad para todo tipo de público de cualquier estrato", nos explicó Fernando. Es monitor y también vigila la entrada por si alguien tiene problemas o si alguna persona quiere inscribirse. Lleva dos años en el mismo gimnasio y ha notado diferencias respecto a la época anterior a la pandemia.



Afirma que la irrupción del coronavirus fue el detonante que impulsó a muchísimas personas a preocuparse por su forma física. No se trata de un tema estético, que en parte también, sino más bien crear un físico más funcional y que le permita llevar una vida con mayor bienestar. Enfatiza también en la importancia de forjar un hábito: "Hay gente que tiene la meta de apuntarse como propósito de nuevo año cuando se mira al espejo tras las comidas de diciembre. Sin embargo, lo dejan porque deben ir más allá de la estética y enfocarse en la salud".


Roberto, usuario de Smart Fit, tiene su rutina ya bien estructurada. "Pedí consejo a los instructores del gimnasio y me colaboraron con total amabilidad". Declara que el camino del fitness es más complejo de lo que parece. Es decir, la hipertrofia (ganancia de músculo) depende de muchos factores. "Se podría decir que 45% entrenamiento, 45% alimentación y 10% descanso". Por suerte, toda la información accesible en internet es una ventaja para los buscadores de un cuerpo esculpido. Además, también pueden consultar a los profesionales del gimnasio sobre la técnica indicada para cada movimiento.


Bicicletas estáticas en Smart Fit


Un modelo que funciona


Lo fundamental para Fernando consiste en convertir el entrenamiento en parte de tu rutina hasta que te olvides de que tenías el objetivo. Se trata de disfrutar el proceso. Además, recomienda Smart Fit para hacerlo debido a su bajo costo y diferenciados como el botón de llamado a monitores o el aire acondicionado. "No en todos los gimnasios de barrio tienes aire acondicionado. Aquí por 2.300 pesos al día tienes todo eso y acceso a las clases que quieras.


También charlamos con Darwis Sandoval, dependiente de la droguería Farmanorte en la misma calle. Afirma que han notado un incremento en la venta de medicamentos recetados que suponen la mejora del sistema inmunológico. "Sobre todo la vitamina D". Otro éxito consiste en la vitamina B12, la que más complicado tienen de obtener los vegetarianos y veganos. Nota a los clientes más cuidadosos y juiciosos con su salud que antes. Así pues, queda por ver la evolución de esta tendencia que parece imparable tanto en Barranquilla como en toda Colombia y Occidente.