Así sería la Barranquilla del año 2100

Líderes de la academia, empresas privadas y el Gobierno Distrital se unieron con varios desarrolladores urbanos del mundo para pensar en el futuro de la ciudad bajo una visión colectiva que denominaron “Barranquilla 2100”.


Tranvía elevado en un sistema de movilidad suave. Imagen: Libro "Barranquilla 2100".


Esta mañana, el alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, junto a Ricardo Vives, presidente de Puerta de Oro (recinto que acogió el evento), además de tres miembros de BIG, una firma internacional de desarrolladores urbanos, presentaron el proyecto Barranquilla 2100, que pretende ser la hoja de ruta para la transformación de la ciudad dentro de los próximos 80 años.


Para el desarrollo del plan, según Vives, hicieron falta “más de 20 jornadas de trabajo, la conformación de grupos focales, visitas a los barrios, más de 40 interacciones de participación ciudadana y más de 10 mil participantes, quienes aportaron sus ideas en foros virtuales y presenciales”.


Además de los desarrolladores urbanos, en la configuración del proyecto colaboraron universidades locales e internacionales, como la Universidad del Norte y la de Nueva York.



"El sueño suramericano"


La introducción de Barranquilla 2100 estuvo a cargo del alcalde Pumarejo, quien dijo:


“Lo que queremos mostrarles es un sueño de ciudad que hace 14 años era difícil pensar, pero que hoy nos atrevemos a proponer. Este es el plan de ciudad más completo de Colombia y uno de los más completos del mundo”.

Se trata de un proyecto perfectible y pensado en la adaptación a lo largo del tiempo, de acuerdo con el mandatario.


“Se lo presentamos a todos los barranquilleros para que trascienda durante los próximos 80 años. No es un texto muerto. Permite modificaciones periódicas para que poco a poco lo podamos ir ciñendo a las nuevas necesidades de la ciudad”, anticipó el jefe distrital.


Jaime Pumarejo durante la presentación en Puerta de Oro. Foto: Prensa Alcaldía

Para vigilar ese proceso, el alcalde aseguró que el distrito propondría la creación de un comité curador encargado de preservarlo.


“Pretendemos crear una ciudad distinta, a la que hemos denominado ‘el sueño suramericano’”, señaló Pumarejo.

El desarrollo del plan comenzó hace dos años.



Las tres acciones para la transformación


Daniel Sundlin, Jeremy Alan Siegel y Nasiq Khan, del equipo internacional de desarrollo urbano BIG, presentaron, acto seguido, las tres “acciones metropolitanas” que derivaron de sus análisis como preparación para el año 2100.


Estas son:


1. Restaurar


Lo cual implica:

- Mitigar el riesgo ecológico a través de soluciones basadas en la naturaleza.

- Promover hábitats diversas para la ecología.

- Fomentar la conservación y un gobierno y una forma de vida sostenibles.

- Adaptarse a las prioridades del cambio climático.

- Moverse hacia una economía circular.



2. Conectar


Que incluye:

- Asegurar el acceso de la gente a sus destinos.

- Posibilitar medios diversos e inclusivos de movilidad.

- Fomentar un compromiso y un diálogo abiertos a todos los niveles para sustentar la toma de decisiones.


3. Crecer


Es decir:

- Concentrar la densidad alrededor del tránsito y los destinos.

- Celebrar y exaltar la identidad global.

- Crear una ciudad con destinos globales y locales diversos.

- Cultivar la responsabilidad social y el compromiso cívico.

- Preparar a los barranquilleros para el futuro.

- Posibilitar economías que le den la cara al futuro y que fomenten la creación de industrias verdes.



Factores estratégicos claves de la Barranquilla del futuro


La exposición de los puntos claves en la consolidación de la Barranquilla que existiría dentro de 80 años estuvo a cargo de Jeremy Siegel.


“En mitigación tenemos que reducir toda la emisión de carbono, apartarnos de las energías no renovables, disponer y usar los recursos de forma correcta y darles manejo correcto a los residuos”, dijo el planeador urbano.

“En adaptación, que tiene que ver con la forma en que lidiamos con los cambios del planeta, debemos fortalecer el suministro de agua, la seguridad alimentaria, la resiliencia urbana hacia las sequías, las inundaciones y enfermedades infecciosas”, agregó. “En medio de ambas cosas, están los servicios ecosistémicos y, paralelamente, la población. Tras varias reuniones con la comunidad de las diferentes localidades de la ciudad, los grupos hablaron mucho de bibliotecas, instituciones cívicas y guarderías y la posibilidad de densificar el comercio”.



La modificación del arroyo León


Un ejemplo de los proyectos incluidos en el plan es la transformación del arroyo León, obra que costaría alrededor 200 mil millones de pesos.


Arroyo León según el proyecto Barranquilla 2100.

“El arroyo León es hoy un sitio adonde el agua llega para ser drenada en la Ciénaga de Mallorquín”, explicó el alcalde Pumarejo. “Drena aguas tratadas y aguas negras de invasiones y otros municipios. Con este proyecto hemos pensado en el arroyo como un sitio que no solo drene esas aguas, sino que capte agua del río Magdalena y que sea como un canal que bañe todo el área metropolitana. Que lo usemos para canales que irriguen la agricultura y ayuden para hacer acueductos más pequeños y plantas de energía. El proyecto consiste en convertir un lugar degradado y olvidado en un sitio agradable. Luego, cuando llueve, se cerraría la compuerta y serviría como drenaje. Es convertir en una oportunidad lo que creemos que es un problema”.




Proyectos de la Barranquilla del 2100


1. Electriciudad


“Tratamos de que el paisaje de la calle sea más amigable para el peatón, más abierto a corredores de tránsito y más cómodo para caminar. Y, pensando en el aumento de la temperatura en el siglo entrante, preparar unas cubiertas que para que jueguen un doble papel: ofrecer sombra al público y generar energía solar”, explicó, a su turno, Nasiq Khan, gerente del proyecto.


Vía con cubierta generadora de energía solar.

2. Porociudad


“Un ejemplo de esto es tomar los diferentes arroyos de la ciudad, que están canalizados con cemento, y renaturalizar los bordes, creando parques públicos y ecológicos, así como pabellones para nutrir el liderazgo y los programas comunitarios”, dijo Khan.



3. Salas urbanas


“Lo que buscamos es tomar estructuras subutilizadas en la ciudad y convertirlas en centros públicos multifuncionales para población multigeneracional. La idea es que en los barrios haya una estructura central y varias pequeñas. Pueden ser centros de eventos como mercados de campesinos, para cursos de danzas antes del Carnaval, entre otros”, apuntó el miembro de BIG.



4. Los corazones vibrantes


“Tenemos que encontrar lugares ya existentes y utilizarlos para construir nueva ciudad. Por ejemplo, crear comercios alrededor de los estadios y hacer terrazas que desemboquen allí y atraigan a la población hacia ese lugar en los días en que no hay actividad deportiva. Eso lo llamamos “masa crítica”, la cual va creando su propia energía”, manifestó Jeremy Siegel a continuación.



5. Las cinco hermanas


Esta parte incluye:


· Densificar el tejido urbano para permitir mayor opciones de alojamiento cerca de los comercios.

· Todos los parques pueden convertirse en pulmones verdes para la ciudad.

· Promover un desarrollo de uso mixto, menor segregación y mejorar el tiempo de desplazamiento.

· Detener el desarrollo destructor de áreas verdes.

· El riesgo de derrumbe en la ladera debe ser solucionado a través de reubicaciones paulatinas.



6. La cadena Magdalena


“Lo que entendimos aquí es que a lo largo del río hay muchas áreas subutilizadas y muchas oportunidades para restaurar la naturaleza y crear destinos de desarrollo. La gente quiere vivir cerca del agua”, aseguró Daniel Sundlin, después de su compañero.



7. El círculo dorado


“Las calles actualmente tienen mucho potencial para incorporar diferentes tipos de transporte. Se nos ocurre crear una especie de anillo a nivel elevado, como un tranvía para vehículos autónomos que podrían crear una nueva opción de movilidad en la ciudad. Lo llamamos ‘movilidad suave’”, explicó el ponente.