Arquitectos, congregados en Barranquilla para debatir y reflexionar acerca de la profesión

En el evento se muestran casos de éxito de transformación urbanística, como el de Barranquilla, que está siendo tomado como referente.



Por Eliana Avendaño S.


Barranquilla recibió a alrededor de mil arquitectos que asistieron a la versión Número 36 del Congreso Colombiano de Arquitectura y urbanismo, que sirvió como un espacio de reflexión en cuanto a la problemática de la construcción.


Así mismo, el encuentro también estuvo dedicado a estudiar fenómenos de cómo las ciudades deberían evolucionar positivamente en sus construcciones y cómo este sector puede apropiarse de la sostenibilidad en beneficio del medio ambiente y la sociedad en general.


“Le hemos dedicado el congreso a estudiar los fenómenos en colombia, entre ellos el de Barranquilla, de cómo las ciudades deberían evolucionar positivamente. Miramos ejercicios de otras latitudes, países de Europa, México y Estados Unidos”, aseguró Alfredo Reyes Rojas, Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos.


Reyes Rojas destacó que las reflexiones expuestas en este evento pueden servir a los gobernantes para que conozcan procesos exitosos que no necesitan tanta inversión, pueden llevar a que las ciudades se modernicen y buscar mejor calidad de vida para los habitantes.


Uno de los temas discutidos durante el curso de la jornada académica fue el desarrollo de planes de ordenamiento territorial, que según el arquitecto Marcos Cortés, deben apostarle a compactar y no a expandir las ciudades.


Explicado por el profesor de arquitectura de la Universidad Nacional, Marcos Cortés, “deberíamos buscar construir las ciudades más compactas que extensivas, porque entre más compactas sean las ciudades, no hay que extender los servicios públicos ni las vías. Hipotéticamente habría menos costos para la administración y por supuesto para los ciudadanos”.


Barranquilla, referente de transformación urbanística


Gracias a la transformación que ha evidenciado Barranquilla, la ciudad está siendo tomada como punto de referencia de crecimiento urbanístico de ciudad. Expuesta por el Viceministro de Economía Naranja, Felipe Buitrago, el trabajo engranado entre ingeniería y arquitectura se evidencia en las construcciones.


“Una edificación tiene que tener alma y corazón. Es muy importante la ingeniería porque se asegura de que los edificios no se caigan, pero la arquitectura se encarga de que los edificios no sean inútiles, sino que sean valiosos para los ciudadanos”, dijo Buitrago.


Obras como la del Gran Malecón del Río representan la sinergia entre ingeniería y arquitectura para dar valor a las edificaciones. el viceministro agregó que si este espacio no invitara a vivir la vida y no representa la calidad de vida, la cultura y la calidez de los barranquilleros.


Agregó que “el Malecón tiene cultura, esencia, contexto, y en esa medida es un espacio que transforma el territorio y que sirve, precisamente, para que la cultura de Barranquilla viva y se proyecte a los visitantes”.


Desde la perspectiva de Alfredo Reyes Rojas, presidente de la SCA, la capital del Atlántico está resurgiendo y aprovechando una segunda oportunidad para organizarse urbanísticamente, y que, aunque va por muy buen camino, el proceso se consolida a largo plazo con apoyo de la continuidad de las políticas gubernamentales.


“Quienes viven en Barranquilla no se están dando cuenta de la importante estructura de cambio que se está dando en la ciudad. El Malecón, la canalización de los arroyos, el impacto que tienen los parques de la ciudad, están produciendo cuotas altísimas de buena calidad”, dijo Reyes Rojas.


Las obras urbanas que se han realizado y se adelantan en Barranquilla están sirviendo de ejemplo a nivel nacional e internacional de transformación continua de ciudad a nivel urbanístico y arquitectónico.