¿Ya conoces el pasillo del dulce en Cartagena?

Un espacio delicioso en el centro histórico de 'la fantástica' dónde cualquiera que pasa, hace una parada para cumplir sus antojos.


"El sabor. Aquí cada quien hace su dulce y le coloca su tom", fueron las palabras de Noris Bertél, una de las vendedoras en el pasillo de los dulces, cerca a la Aduana.


Hace 16 años se dedicó de lleno a vender dulces. La necesidad de conseguir dinero para mantener a su familia fue una de las razones principales. A pesar de todos los inconvenientes que carga, Bertél recibe a sus clientes con el mismo sabor que tiene su mercancía.


"El sabor mi amor. Aquí la gente siempre viene a buscar más que todo cocadas, panderos y muñequitos de leche".


Su recuerdo más preciado es una "travesura de su hijo" con una cocada, que siempre renueva sus ganas de salir adelante.


"Recuerdo la primera vez que mi hijo se pegó una quemada con una cocada. Estábamos sirviendo y él quiso agarrar una escondido, metió la manito y le cayó la cocada caliente en la mano. Una jugada traviesa que casi me sale cara".

Dulces duros, cremosos, en forma de galleta, en paquetes para llevar a la familia, cómo quieras, es lo que hay para cualquier turista que se acerque al pasillo del dulce en el centro histórico de Cartagena.

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