Tomando las letras para resanar las huellas de conflicto

conservatorio con víctimas del conflicto que se han convertido en entes transformadores y apuestan por lograr la consolidación de la paz.




Por: Karelis Sarmiento


Hace más de 3 décadas se le conocía a Río Verde, un municipio ubicado al sur de la cabecera de Córdoba como un pueblo tranquilo, donde el viento iba y regresaba sin apuros; así lo recuerda Elvia Candanoza, quien vivió en ese terruño por más de catorce años y del que se se fue sin querer, obligada por la trabajosa situación que atravesaba el lugar pese a la invasión de fuerzas armadas al margen de la ley en Colombia.


Una farmacia le daba para vivir bien en Río Verde, pero un día sin pensarlo tomó un bus y se vino a Barranquilla por del desplazamiento forzoso que estaban viviendo en ese municipio, siendo una más de las 50 familias víctimas del conflicto armado, " Río Verde es un pueblo pequeño y tuve la oportunidad de conocer muchas historias que me despertaron ese sueño que tenía engavetado de querer escribir y que por falta de recursos me tocó dejarlo a un lado” comentó Elvia Candanoza.


En Ariguaní un municipio colombiano ubicado en el centro del Departamento del Magdalena, Sandra Arrieta fue otras de las víctimas que golpeó con mano fuerte el conflicto armado en ese departamento; salió de allí obligada, tampoco quería dejar su terruño en el que vivió los mejores años de su vida como ella misma lo estima. La economía del 'rebusque' fue lo que ayudó en ese momento a conseguir lo necesario para el día a día y solventar las necesidades tanto de ella como de su familia cuando decidieron trasladarse del municipio.


Casi una década después, estas dos mujeres que dan ejemplo de resiliencia se han convertido en entes transformadores que a través de la literatura pretenden llevar un mensaje de reconciliación dejando de estimarse víctimas. Elvia Candanoza ha logrado publicar uno de sus libro, titulado “ Río verde”, Crónica de un amor inundado de violencia, una historia de romance narrada en momentos de guerra, el relato de amor es producto de la imaginación que tiene esta mujer quien pretende romantizar un poco la obra y así mismo narrar lo vivido en esa guerra de la que hizo parte.


A través de la Unidad para Atención y Reparación de Víctimas junto con la Feria Internacional del Libro de Barranquilla, Corferias y Cámara Colombiana del libro; se dio a cabo un conversatorio de inclusión social de las víctimas del conflicto ejerciendo su ciudadanía y la consolidación de la paz el 18 de septiembre a las 06:00 p.m. en el Centro de Eventos del Caribe Puerta de Oro, liderado por estas dos mujeres quienes además de la literatura se encuentran trabajando para de desarrollo y superación de sus comunidades. Sandra Arrieta comenzó con una Bibliocasa para ayudar, lluvia de imaginación es el nombre, que atrae a los niños, "yo soy feliz, me siento llena y plena haciéndolo".


Elvia Candanoza hoy con un semblante sosegado deja de considerarse víctima. "Hace muchos años considero que dejé mi condición de víctima, yo tengo 10 años de haberme desplazado, tuve un periodo como de tres años donde estuve luchando por seguir adelante, una vez que me sentí bien, conseguí un trabajo estable dejé de acudir a esas entidades y me dejé de considerar víctima".