“Te falta mucho”: el día en que un vagabundo desafió a Calixto Ochoa

A propósito del natalicio de Calixto Ochoa, nacido el 14 de agosto de 1934 en Valencia de Jesús, Valledupar, REGIÓNCARIBE.ORG recuerda la anécdota del duelo entre el juglar vallenato y un vagabundo de apellido Blanchar, que derivó en la composición de “El Corregido”.

Calixto Ochoa (1934-2015). Foto: Archivo El Heraldo


Cuenta Juan Cataño que cuando Calixto Ochoa iniciaba sus correrías con el acordeón en el Valle de Upar, hacia principios de los 50, debió enfrentarse con un sujeto que se jactaba de tener más experiencia que él y de desafiar y poner en evidencia la falta de talento de otros acordeoneros de la zona.


Su nombre era Andrés Blanchar. Según Calixto, se trataba de un andariego de procedencia desconocida que durante un tiempo vivió en Valencia de Jesús. Sabía tocar, pero, a decir de su contrincante, no era muy diestro: lo definió como “un aficionado al acordeón de estilo arrebatado, puro firi-firi”.


El pique entre Blanchar y Ochoa fue convocado por los parroquianos que los fines de semana, en el descanso de los obreros, miraban los enfrentamientos musicales como quien asiste a un espectáculo de circo. Fue un sábado. Calixto decidió tocar “La lotería de Bolívar”, tema de la autoría de Luis Enrique Martínez, y, luego de la interpretación, Blanchar le echó una mirada desaprobatoria.


“Eso no es así”, le dijo. “Te falta mucho”.

Este dictamen tocó el orgullo de Ochoa, pero el tiempo fue poniendo todo en su lugar. En medio de una gira en Chiriguaná, ya consagrado como uno de los exponentes máximos de la música vallenata, encontró a Andrés Blanchar vendiendo condimentos y verduras, oficio que ejercía entre Valledupar y Bosconia. Entonces Calixto escribió aquel merengue, “El Corregido”, con el que Alfredo Gutiérrez ganaría el Festival Vallenato de 1986.


Dice:

Andrés Blanchar me corrigió

cuando empecé mi melodía

ahora quiero que me corrija la nota mía

pa’ que entonces no salga diciendo que me ganó.


En este duelo de músicos, fue tan clara la victoria de Calixto, que la única razón por la que el nombre de Andrés Blanchar no quedó en el olvido definitivo, fue porque aparece en los versos que escribió su rival.