Sexta Palabra: Todo está cumplido (asesinato de líderes sociales)


Jesús colgaba del madero y en el mundo continuaban los problemas, el hambre, la injusticia, la corrupción, la mentira y todas las realidades que dañan la vida. Pero Él había cumplido su misión. Había hecho lo que tenía que hacer. No le puso fin a la historia humana, por el contrario, le abrió nuevos caminos, nuevas perspectivas, nuevos retos y nuevas formas de comunicarse con la trascendencia.


Nunca nadie podrá decir que con Él empieza la historia y con Él termina. Nos corresponde, sencillamente, poner nuestro grano de arena en esta gran construcción. Nos corresponde cumplir la misión y decir como Jesús y como los mártires líderes sociales asesinados por este sistema de poder: yo ya he cumplido con mi misión, ahora les toca a ustedes. Por eso, esta palabra es, a su vez, un grito que ha de estremecer nuestra vida y cuestionar nuestro ser y quehacer. Como padres, como hijos, como ciudadanos, como seres humanos, como seguidores de Jesús, ¿estamos cumpliendo nuestra misión? ¿Estamos haciendo parte de esa nueva creación inaugurada por Él?


Los 573 líderes asesinados en los entre agosto de 2018 y julio de 2020 le cumplieron a sus territorios (Datos de INDEPAZ – Instituto para el Desarrollo y la Paz). Trabajaron por la promoción de los derechos, por cuidar la madre tierra, por dignificar la vida. En un país que se ufana de ser un estado social de derecho, esa debería ser una labor loable y reconocida, pero aquí toca hacerlo a escondidas porque son perseguidos, desterrados y asesinados.


Ellos y ellas le cumplieron a la madre tierra, a sus comunidades, a la vida; pagaron con su vida su opción radical por defenderla. Ojalá nosotros, con prudencia, con cuidado, pero con firmeza, le digamos no, a toda corriente ecocida, genocida y despreciadora de la vida. Que digamos sí, a defender todo tipo de vida, a cuidarla, promoverla y dignificarla.


Ojalá que al final de cada día podamos nosotros gritar desde lo profundo de nuestro ser este canto de victoria. Ojalá que al final de nuestra vida podamos mirar con serenidad toda nuestra historia con sus altos y sus bajos, y digamos con toda certeza: he cumplido mi misión, todo está cumplido.


Crucificados: los más de 500 de líderes sociales asesinados de 2018 a 2020, los más de 73 caídos en el 2021, sus territorios, sus familias.


Crucificadores: los grupos armados que favorecen los intereses de grandes proyectos agroindustriales, de narcotraficantes o de constructores. Gobiernos comprometidos con quienes, porque los financiaron o por cualquier otro tipo de influencia, los pusieron y los sostienen en el poder.