Ser negro en la capital del Atlántico



Me recibió una joven conocida, vive cerca a mi casa. Su nombre es Anais Cañate, tiene 23 años y estudia licenciatura en ciencias sociales en la Universidad del Atlántico, mientras esperamos a la persona que iba a atenderme comenzó a hablar sobre la realidad que vive una persona negra en Barranquilla.


"Ser negra es un orgullo, no me imagino con otro color de piel, sin embargo, también es duro serlo, en especial en una ciudad como Barranquilla, no digo que todos nos discriminen o nos traten como en el 'apartheid', y aunque la situación ha mejorado en los últimos años, aún existen quienes nos miran somo si fueran superiores a nosotros solo por ser de piel clara, es como si su poca pigmentación les diera derecho para menos preciarnos".


Un silencio incómodo nos rodeo por un tiempo, aquella fuerte acusación había despertado en mí una gran curiosidad - ¿eres constantemente víctima de discriminación por tu color de piel?, pregunté, su respuesta fue aún peor de lo que esperaba.


"Casi que diariamente tengo que ver a personas mirándome feo, algunos me preguntan ¿por qué no me hago la keratina? Incluso, aunque no lo creas, hace algún tiempo subí a un bus me senté junto a una señora y esta se levantó casi que de inmediato y se cambió de puesto".


Aunque el panorama que ella mostró parece ser desastroso, un rayo de luz iluminó la conversación, Anais manifestó que aunque sigue siendo víctima a diario de discriminación, este tipo de actos han disminuido, incluso ya hay quienes la defienden en estas situaciones.


Al final llegó quién iba a ser mi fuente, habló maravillas de lo mucho que ha disminuido la discriminación en el departamento, comentó sobre el acto que se llevaría a cabo en la tarde del martes en la plaza del barrio el Valle, justo frente a la Organización de Comunidades Negras Angela Davis.


La charla con Anais deja mucho que pensar. Cada 21 de mayo se celebra el día de la Afrocolombianidad, grandes actos cívicos se realizaron en las diferentes instituciones educativas, y puede que esto ayude a generar conciencia en la población, pero se necesitan medidas radicales, medidas que permitan un cambio social más rápido.