Rodrigo Obregón se fue tranquilo por los procesos de restauración de las obras de su padre

En una de sus últimas entrevistas, el actor, escritor y activista social y cultural habló de las obras de su padre y la restauración que necesitan.

Por Eliana Avendaño S.

Tranquilidad, orgullo y pasión, era lo que demostraba Rodrigo Obregón Osorio en una de sus últimas entrevistas, que fue concedida a este medio. Fue en el marco de la Feria Internacional del Libro de Barranquilla, Libraq, el pasado viernes 20 de mayo, a eso de las 12 del día. En su discurso pausado, hablaba acerca de las actividades que se realizan para conmemorar los 100 años del natalicio de su padre, el maestro Alejandro Obregón, uno de los hijos ilustres de Barranquilla que llenó a la ciudad y al mundo de arte y pintura. La entrevista con Obregón Osorio fue una corta charla en la que contaba detalles de la restauración que realiza el Banco de la República de la pintura ‘El Hombre Caimán’, que durante años se ubicó en el escenario del icónico Teatro Amira de la Rosa. “Es un telón hecho con amor, con entendimiento de quiénes somos. No es el telón del Amira de la Rosa, es el telón de Barranquilla”, dijo Rodrigo refiriéndose a la obra en mención, una de las más representativas del maestro. El transcurrir del tiempo causó que la ‘El Hombre Caimán’ se fuera deteriorando, agregó Obregón, por lo que se hicieron restauraciones previas, pero indicó que “no fueron realmente suficientes” y que esta labor no le correspondía a unos pocos, sino a toda la ciudad por la importancia que representa esta pintura para la cultura barranquillera. Al referirse a la intervención que realiza el Banco de la República a ‘El Hombre Caimán’, destacó el cuidado que tiene esta entidad, que a su vez entiende la importancia que esta tiene. El proceso de restauración de esta obra insigne, que puede ser observada por la ciudadanía, es realizado por el pintor barranquillero Humberto Lean, y consiste en la aplicación de una técnica especial de ultrasonidos, aplicada en la restauración de ‘Guernica’, de Pablo Picasso. Rodrigo manifestó estar tranquilo por saber que Lean fuera el restaurador de la obra, porque “fue estudiante de mi papá y lo acompañó al crearlo. Es un testigo presencial de la realización de la obra”. Se deben restaurar otras obras La otra obra preciosa que hay que restaurar es el mosaico ‘Tierra, mar y aire’, que está ubicado en el edificio Muvdi (Car 53 con 75). “Mi padre Alejandro hacía las cosas muy bien, pero ya el tiempo ha tumbado los bordes del mosaico. Es preocupante y toca intervenir”, señaló. Según el criterio de Rodrigo, otras obras que necesitan intervención son ‘El fresco’, que inicialmente estuvo en el Paseo Bolívar, y de allí fue trasladado a La Aduana. Sl estar de cara al sol, con el paso del tiempo esta obra se destiñó y fue restaurada, pero “no con los colores terracota tan vivos, que tenía”. Restaurar estas obras con los colores originales será un desafío para quienes lo vayan a hacer, puesto que el hoy fallecido actor contó que no existe un registro fotográfico de la obra en el que se aprecien en detalle los colores, pero que los recordaba muy bien porque “de niño estaba con mi papá lo vi y me lo gocé. Los colores son los mismos del Fresco de la casa de Puerto”, rememoró en esa ocasión. Para la segunda restauración de ‘El Fresco’, a Rodrigo Obregón le quedó pendiente visitar la casa de Puerto Colombia junto a el reconocido restaurador Rodolfo Vallín, para que este artista conociera y tuviera claros los tonos exactos con los que debía hacer la restauración. El adiós a Obregón Rodrigo Obregón Osorio falleció ayer miércoles a las 2:51 de la tarde en la Clínica Portoazul de Barranquilla, a los 67 años. Según el reporte del centro asistencial, Obregón “presentó hock séptico de foco pulmonar secundario a neumonía grave de la comunidad, además de enfermedad metastásica a hueso secundaria a cáncer de próstata, lo que conllevó a su fallecimiento en la Unidad de Cuidados Intensivos”. Fue hijo de el maestro Alejandro Obregón y Sonia Osorio, se destacó por su participación en la novela Escalona, y en Daño Colateral, donde actuó junto a Arnold Schwarsenegger. Actualmente, se encontraba trabajando en la celebración de los 100 años del natalicio de su padre y la apertura de la Casa Museo Obregón en Cartagena y la Casa Cultural Sonia Osorio Alejandro Obregón en Puerto Colombia – Atlántico. Sus honras fúnebres iniciarán en el cementerio Jardines de la Eternidad en Barranquilla, y en horas de la tarde el cuerpo de Rodrigo Obregón Osorio será trasladado a Bogotá, donde será sepultado.