Pronósticos cíclicos sobre niveles del río Magdalena deben generar acciones para reubicar bocatomas

Las autoridades administrativas deben movilizar las bocatomas para lograr continuidad en el flujo del líquido hacia los acueductos.

Foto: CRA


Por: Aldira Chamorro Ojeda


Históricamente, a mediados de diciembre, el río Magdalena empieza a presentar descenso en el nivel del agua y se ha vuelto cíclico que en febrero llegue a los más mínimos. Este fenómeno afecta a todos los municipios ribereños que, ante el permanente movimiento de las aguas, enfrentan sedimentaciones que dejan las bocatomas de los acueductos fuera del nivel del río.


RegiónCaribe.org consultó sobre este tema al ingeniero civil y exdirector del Laboratorio Hidráulico, Manuel Alvarado, quien además realiza permanente monitoreo a las condiciones del río.


Alvarado sostuvo que para evitar la interrupción del servicio de agua, las autoridades locales y departamentales deben movilizar las bocatomas con la finalidad de lograr continuidad en el flujo del líquido hacia los acueductos.


“El río tiene suficiente agua. Cuando tiene una condición extrema, su caudal mínimo llega a los 1.500 metros cúbicos y esa es agua suficiente para surtir a los acueductos desde las bocatomas, lo que se debe hacer es reubicarlas”.


De esta apreciación, se deduce que resulta fundamental planificar acciones basadas en el conocimiento del comportamiento cíclico del río Magdalena en cuanto a los niveles del agua.


Manuel Alvarado conceptúa que los informes de Cormagdalena sobre el pronóstico de lo que puede pasar con los cambios del río, son complementarios a la observación y conocimiento de los habitantes de la zona ribereña, informaciones con la que los alcaldes pudieran planificar la reubicación de las bocatomas oportunamente y garantizar a sus comunidades la continuidad del servicio de agua.


Siguen bajando los niveles del río


En reporte del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), con fecha 17 de febrero, se observa que el nivel del río, a la altura de la estación de Calamar, descendió 30 centímetros con respecto a la semana anterior. Las gráficas actuales presentan un nivel de 2.20 y las de la semana anterior registraban 2.50