Papa Francisco oró por la salud de la humanidad y envió mensaje de unidad para superar el covid-19

El Papa Francisco impartió, de manera extraordinaria, la bendición “Urbi et Orbi” que otorga indulgencia plenaria a quien la recibe con fe y devoción.


Por: Aldira Chamorro Ojeda


Ante una plaza de San Pedro del Vaticano vacía pero con millones de personas conectadas a través de las plataformas tecnológicas, el Papa Francisco oró por la salud de la humanidad y el consuelo de los corazones en estos momentos en que la pandemia del coronavirus flagela a gran parte del mundo.


El Sumo Pontífice elevó sus oraciones por una bendición mundial, sin distingo de creencias religiosas. “Todos estamos juntos, esto no es una pelea de unos contra otros, estamos todos en la misma barca”.


En su homilía, Francisco entregó un mensaje de unidad e hizo un llamado a la solidaridad global. “No podemos seguir cada uno por nuestra cuenta sino todos juntos. Pensamos que estaríamos sanos en un planeta enfermo”.


Enfatizó sobre la importancia de fortalecer nuestra fe para calmar los miedos y preocupaciones que agobian a las personas por el alarmante número de infectados y fallecidos por el covid-19. “¿Por qué tienen miedo, acaso no tienen fe?”, dijo el Papa haciendo alusión a las sagradas escrituras. “No somos autosuficientes, solos nos hundimos, necesitamos al Señor”, precisó.


Oró especialmente por los médicos, enfermeras, todas las personas que trabajan en el sistema de salud, los que organizan anaqueles en los supermercados, cuidadores, limpiadores, transportadores, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas y, en general, por todos esos héroes anónimos que están velando por la salud, la alimentación y la seguridad de los ciudadanos.


“Nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes, corrientemente olvidadas, que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas”.


El Papa también habló sobre la necesidad de expresar nuevas formas de hospitalidad, fraternidad y solidaridad para que se reavive la llama de la esperanza. “Cuántos padres, abuelos, abuelas, docentes, muestran a los niños, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar una crisis readaptando hábitos”.


Bendición “Urbe et Orbi”


Dada la condición excepcional que vive el mudo por los efectos de la pandemia del coronavirus, el Papa Francisco impartió, de manera extraordinaria, la bendición “Urbe et Orbi”, palabras en latín que significan “a la ciudad (Roma) y al mundo”.


Normalmente, esta bendición se imparte el Domingo de Pascua y el día de Navidad, 25 de diciembre. También el día de la elección del Sumo Pontífice, cuando se presenta ante Roma y el mundo como nuevo sucesor de San Pedro.

Con esta bendición, el Papa Francisco pidió por el fin de la pandemia y sumó la posibilidad de otorgar indulgencia plenaria a quien la recibe con fe y devoción.