Más de $200 mil millones serán invertidos en la recuperación de cuerpos de agua en el Atlántico

Las iniciativas medioambientales se concentrarán en 18 municipios y cambiarán la calidad de vida de más de 500 mil personas en el departamento.

Un total de 34 proyectos de infraestructura de alcantarillado sanitario y sistemas de tratamiento de aguas residuales a comunidades urbanas y rurales, fue el paquete de obras que anunció la gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera, para garantizar la eliminación de descargas de aguas residuales que afectan los cuerpos hídricos en el departamento.


Para estos proyectos medioambientales, la Gobernación contempla realizar inversiones por 235 mil millones de pesos, con los que se pretende recuperar y proteger ríos, lagos y quebradas importantes para el Atlántico.

"Una de las principales apuestas será la recuperación del embalse del Guajaro, donde ya se trabaja en los corregimientos de La Peña y Aguada de Pablo del municipio de Sabanalarga y en los corregimientos de Rotinet y Villa Rosa del municipio de Repelón, así como en su cabecera", explicó la mandataria departamental.

Así mismo, la Gobernación viene adelantando trabajos en alianza con el Fondo de Adaptación, el Ministerio de Vivienda y la CRA, para el mejoramiento integral de los cuerpos de aguas que se encuentran en municipios de la zona oriental del departamento.


Al respecto, la secretaria de Agua Potable, Lady Ospina, indicó que con estos proyectos enfocados en 18 municipios, se verán beneficiados 530 mil atlanticenses que hasta la fecha no cuentan con el servicio de alcantarillado o está en muy malas condiciones.


Entre los municipios en los que se adelanta el desarrollo del proyecto de construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales están Santo Tomas, Sabanagrande y Palmar de Varela y Piojó. En este último se realiza una inversión de $5.103 millones, donde también se están ejecutando obras de alcantarillado por el orden de 5.134 millones de pesos.


Por medio de todos estos proyectos se busca mejorar la calidad de vida de los atlanticenses y velar por la protección de los cuerpos de agua del Atlántico, que actualmente se encuentran contaminados por falta de tratamiento.