Junior de Barranquilla jugará en medio de manifestaciones

Uniformados de la Policía brindan acompañamiento en las zonas aledañas al estadio Romelio Martínez para garantizar la seguridad ciudadana y de los equipos.

Esta noche está previsto el partido pactado por Copa Libertadores entre Junior de Barranquilla y River Plate de Argentina, a las 7:00 p.m. en el estadio Romelio Martínez, el cual será jugado en medio de manifestaciones que se llevan a cabo en inmediaciones del estadio por parte de ciudadanos que expresan su desacuerdo con que se de el encuentro deportivo ante la coyuntura actual que atraviesa el país.


Ante este panorama, el alcalde Jaime Pumarejo, aseguró que desde el Distrito se garantizará el derecho a manifestarse pacíficamente a quienes así lo deseen, pero también velarán por resto de ciudadanos, comercios del sector y a los equipos de fútbol se les brindará el acompañamiento necesario para que el partido se realice sin inconvenientes.


"El partido se va a jugar y también se van a hacer miles de otras actividades en la ciudad de Barranquilla porque la vida no depende de la voluntad de un manifestante u otro, sino de las personas que hacen su vida, su comercio, su trabajo. La Conmebol ha decidido que el partido se siga jugando y son los únicos que pueden tomar esa decisión", aseguró Pumarejo.

Así mismo, manifestó que no es aceptable que se asuman las vías de hecho para intentar impedir que alguien vaya a trabajar o a cumplir con sus actividades, explicando que los jugadores también deben cumplir con los compromisos adquiridos en el desarrollo de su profesión.


"Junior de Barranquilla, cualquier equipo y cualquier empresa también tienen derecho a continuar su labor y los empleados a seguir ganándose la vida y demás. La idea es permitirles a ambos que sigan con su día y que expresen su voluntad, algunos callados trabajando y otros manifestándose. A ambos les tenemos que brindar las garantías", afirmó.

La Policía Metropolitana de Barranquilla ha desplegado un amplio operativo para vigilar en los alrededores del estadio y garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y de los equipos. Entre las acciones fueron incluidas cierres viales, enmallado del estadio y uso de drones para mayor vigilancia.


Se espera que los barranquilleros demuestren un comportamiento adecuado, sin actos de violencia que desencadenen desmanes entre civiles y la fuerza pública y donde no se vean afectados los establecimientos comerciales de la zona.