Jhosua, junto con 200 niños en el barrio Santo Domingo recibieron su regalo de niño Dios

El jueves 19 de diciembre las fundaciones Brindemos Sonrisas y Encendiendo Sonrisas le sacaron más de una sonrisa a los niños del barrio Santo Domingo.

Fotografía: Fundación Brindemos Sonrisas.



Por: Karelis Sarmiento

Combatir con lesión hepática crónica a los seis años cuando lo que más anhela a esa edad es un juguete, ha cambiado las prioridades de Jhosua, un niño del barrio Santo Domingo de Guzmán, que en esta navidad no quiere un juguete, espera como regalo de niño Dios un trasplante de hígado.


Este menor hace algunos meses vivía en condiciones no aptas para el estado precario de salud en el que se encuentra, fue entonces cuando un grupo de jóvenes barranquilleros perteneciente a la Fundación Brindemos Sonrisas liderada por Jaider Escalante conocieron su historia, allí comenzó la labor humanitaria en el barrio Santo Domingo y lo que sería para la familia de Jhosua una bendición.


Una casa de material fue el resultado que con trabajo arduo, mucha entrega y amor realizaron para donarla al niño y su familia, el trabajo con esa comunidad y sus niños quienes la mayoría viven en condiciones de escasos recursos siguió “nosotros hemos ido mucho al barrio por el tema da la construcción de la casa, ya conocemos con anterioridad a todos los niños de la cuadra” indicó María Paz Stevenson, comunicadora social perteneciente a la Fundación Brindemos Sonrisas.



Ayer 19 de diciembre en horas de la mañana, llegó a este barrio perteneciente al sur occidente de la ciudad , una iniciativa liderada por la Fundación Brindemos Sonrisas y la Fundación Encendiendo Sonrisas de Vanessa Carmona, esta labor social estuvo cargada de regalos, kit escolares, ropa en buen estado , alimentos no perecederos y de la palabra de Dios.


200 Niños fueron los beneficiados con este compartir donde no faltaron las sonrisas , se visitó la casa que se construyó con mucho amor y dedicación en la que ahora reside Jhosua quien padece de cirrosis hepática y está a la espera de su trasplante de hígado, a él también le hicieron entrega de su regalo y de una palabra de bendición que llevó consigo la Iglesia Restoration Church.



“La experiencia fue algo motivante porque a pesar de estar haciendo esta labor desde hace aproximadamente seis años, esta ocasión fue muy especial porque se beneficiaron muchos más niños y verlos tan felices con nosotros porque le llevamos un regalo de navidad, paz amor y sobre todo la palabra de Dios, fue algo que nos llenó el corazón nos fuimos de ese lugar felices y satisfechos porque llenamos los corazones de alegría de muchos niños” manifestó María Paz Stevenson, comunicadora social perteneciente a la Fundación Brindemos Sonrisas.


La pastora Ana María Del Castillo Lozano, de la Iglesia Restoration Church, comentó que para ella y para el ministerio de Restauradoras fue un privilegio apoyar a la Fundación Encendiendo Sonrisas “ha sido un honor el tiempo que nos han brindado de llevar el mensaje de amor de Dios, bendecir el corazón de estas familias es maravilloso, allí se cumple nuestro propósito como verdaderos hijos de Dios que tienen un llamado para amar; Dios nos ha llamado a ser respuesta en medio de aflicción, a ser esa mano amiga y hermana a aquel que lo necesita y en verdad esta ha sido una experiencia extraordinaria, creo firmemente que es uno de nuestros grandes propósitos amar y servir a los demás”.