Jóvenes en el Atlántico, conscientes de la importancia de ejercer el derecho al voto

Realizamos un sondeo con varios jóvenes de Barranquilla y el Atlántico para conocer su percepción, de cara a las elecciones municipales y departamentales el próximo 27 de octubre.


Dayana Villalobos, estudiante de comunicación social

Por redacción REGIÓN CARIBE ORG


En un sondeo realizado por el equipo periodístico de REGIÓN CARIBE, pudimos concluir que los ciudadanos con menos edad están comprometidos con el derecho que tienen sobre elegir a las personas más idóneas para dirigir las regiones.


Las personas entrevistadas son, en su mayoría, jóvenes universitarios, que ven con optimismo que en las elecciones de este domingo 27 de octubre se puedan escoger gobernantes que puedan trabajar por el beneficio de las comunidades de Barranquilla y el departamento del Atlántico.


Ana Muñoz, de 24 años, estudiante de enfermería, aseguró que “la importante de ejercer el derecho al voto radica en la importancia de hacer parte activa de lo que sucede desde el Estado para con nosotros como ciudadanos”.


Por su lado, el técnico en línea de aviones, Gerson De Ávila Mier, dijo que además de votar para hacer efectivo su derecho de elegir a los dirigentes, lo hace por “elegir bien a quien me esté representando, dirigiendo, administrando, y "velando" por los Intereses de la ciudadanía pro a mejorar la dura realidad que se vive en la ciudad en cuento a desempleo, pobreza entre, otras cosas”.


Cuando las personas se abstienen de ir a las urnas y depositar su voto de confianza por los candidatos de su preferencia, “perjudican la democracia y dejan las riendas de nuestra ciudad o país en manos de unos pocos”, dijo el comunicador social, Juan Andrés Fernández.


Mientras tanto, José Espinosa, estudiante de Deporte y Cultura Física, considera que cuando las personas no acuden a votar no tienen sentido de pertenencia por el lugar donde viven.


Se deben saber las prioridades


En términos generales, el sentir común de los consultados en los municipios es que los nuevos gobernantes tengan un mejor manejo de los recursos económicos y la inversión esté dirigida a temas como la educación, recreación y a iniciativas sociales.


Brayan Ruiz Romero, tecnólogo en Seguridad y Salud Ocupacional, vota en Rotinet, corregimiento de Repelón, manifestó que quiere que el candidato que llegue a gobernar lidere proyectos de vivienda además de que los jóvenes bachilleres tengan mayores oportunidades de acceder a la educación superior. “Por falta de recurso quienes se gradúan de bachiller no siguen estudiando, pero tienen gran potencial para ser buenos profesionales”, dijo el joven.


Otras personas, como Carol Mendoza Matos, de 20 años, aseguran que la prioridad en los territorios es combatir la inseguridad que a diario deja varias víctimas. Según Carol, el reto principal de las nuevas administraciones es "erradicar las bandas delincuenciales que son conformadas y lideradas por jóvenes y brindar a ellos ayudas para su resocialización".

La misma percepción tiene Dayana Villalobos, estudiante de comunicación social, quien afirma que la seguridad y la movilidad son los aspectos que deben tener prioridad en los planes de gobierno de los nuevos gobernantes.



Comprar votos: comprar conciencias


Según la opinión de Ana Muñoz, los candidatos que compran sus votos se olvidan que las personas que lo eligieron, además de que logra “asegurar un tiempo más para que la corrupción siga gobernando y robando los dineros del pueblo para seguir financiando sus deseos personales y de poder”.


Delitos electorales como compra de votos y trashumancia son recurrentes en cada época de elecciones. Para la juventud atlanticense, no es un secreto que hay algunos candidatos que recurren a otorgar beneficios a los sufragantes, a cambio de obtener votos, hecho que moralmente no es correcto, pero que infortunadamente se sigue registrando.


"Las personas que venden su voto desconocen la importancia y el valor de ejercer su derecho al sufragio de manera consciente. Si vendemos el voto no podremos exigirle a los gobernantes que no roben, si nosotros no votamos a conciencia. Gracias a ese voto vendido ellos suben al poder y por supuesto quieren recuperar el dinero" indicó Juan Luis Rúa, publicista y líder de marketing, de 26 años, votante en Puerto Giraldo.


Para Diana Niebles, docente de primera infancia, de 23 años, vender el voto constituye una falta de ética y educación de la ciudadanía, porque "una persona que vende su opinión y su pensamiento se obliga a aceptar decisiones que no son justas", dijo.


Vender el voto y la tiene repercusiones futuras sobre los municipios o departamentos, teniendo en cuenta que al no votar conscientemente, no se tiene conocimiento de las propuestas que tiene el candidato que está eligiendo para gobernar en el próximo período e inician su mandato con poca honestidad.