Institución en Cesar finalmente puede iniciar clases después de 3 años de terminarse

La Institución Educativa Santa Teresa, situada en el corregimiento de Puerto Patiño, en zona rural del municipio de Aguachica, aún no estaba en servicio, a pesar que la infraestructura había terminado en 2017.

Institución Educativa Santa Teresa- Puerto Patiño. Fotografía: Presidencia

La carencia del certificado Eléctrico RETIE, era la razón por la cual este posible "elefante blanco" no iniciaba labores de clases que beneficia a 198 niños, niñas y jóvenes de los niveles de preescolar, básica y secundaria y la cual cuenta con nueve aulas, una cancha deportiva, un centro de recursos, restaurante, cocina y áreas de servicios sanitarios.

La estrategia de la Contraloría “Compromiso Colombia” convocó a la comunidad, a la administración local y a los contratistas e hizo posible el cumplimiento para el inicio de su uso.

Costosas prórrogas y suspensiones y falta de conexión eléctrica

El área de este colegio es de 892 metros cuadrados, en los que después de la colocación de la primera piedra comenzaron a surgir problemas derivados de la ejecución del contrato suscrito por el Fondo de Adaptación.

Comunicó la Contraloría


Según la entidad de control, el plazo de ejecución inicial era de diez meses, lo que significa que debió estar lista en agosto de 2017. Sin embargo, se presentaron costosas prórrogas y suspensiones de 118 días, además de otras eventualidades.

Un problema adicional que se presentó durante la ejecución del proyecto de la Institución Educativa de Santa Teresa, fue la instalación de la acometida eléctrica. La empresa Centrales Eléctricas de Norte de Santander (CENS) informó que no se habían efectuado las conexiones finales, así como tampoco la revisión de las instalaciones eléctricas internas, conforme al RETIE, razón por la cual no había ni certificado ni conexión eléctrica.



Cuando la Contraloría se hizo presente, la obra estaba semi abandonada y la comunidad aguardaba que fueran resueltos asuntos de energización para que el Rector del Colegio y la administración municipal de Aguachica pudiesen recibirla.

La Contraloría General instaló mesas de trabajo y con la colaboración de la compañía electrificadora (Centrales Eléctricas de Norte de Santander CENS), se logró instalar la energía eléctrica y dejar la institución lista para su funcionamiento.


“La conclusión de esta obra nos llena de entusiasmo en nuestro propósito de que los elefantes blancos se conviertan en una especie en vía de extinción y de que las obras públicas, donde está la plata de nuestra gente, sean concluidas cuando toque y no cuando inescrupulosos contratistas quieran”,

resaltó el Contralor.

Hasta el 31 de diciembre de 2020, la Contraloría General había identificado elefantes blancos por valor cercano a los $25 billones y había podido ayudar, dentro de su esfera de vigilancia y control fiscal, para materializar la entrega de obras tan importantes como el Túnel de La Línea y de una de las fases más importantes de la Ruta del Sol III, entre otros grandes proyectos.