Inseguridad en el Atlántico, una problemática difícil de erradicar

Durante los últimos meses las cifras de inseguridad en el departamento del Atlántico se han disparado. Ciudadanía pide intervención urgente de las autoridades competentes.

Los ciudadanos afirman sentirse temerosos de salir a las calles y ser víctima de antisociales. Foto: cortesía.

El tema de inseguridad en el Atlántico sigue manteniendo en vilo a los ciudadanos, pues durante las últimas semanas han sido diversos los hechos de violencia que se han presentado a lo largo y ancho del departamento, especialmente en Barranquilla y su área metropolitana.

Uno de los casos más recientes y que más preocupación e indignación ha causado en la sociedad, se trata del asesinato de una menor de 14 años que se transportaba en un bus de servicio público en dirección a su vivienda. Los testigos aseguraron que la niña habría sido alcanzada por una bala perdida luego de quedar en medio de una balacera dentro del vehículo. Según las autoridades, la balacera se habría presentado entre fleteros y dos hombres que habían retirado una gruesa suma de dinero de una entidad bancaria. En el hecho otro pasajero también resultó herido.

Este asesinato ha consternado a la ciudadanía debido a “la facilidad” y falta de seguridad que existe en la capital del Atlántico, por lo que han afirmado que “se sienten expuestos” y “sin respaldo”.

“Aquí parece que no hubiese ley ni orden, los atracos están a la orden del día y ya uno no puede ir ni a la tienda tranquilamente sin el miedo y la zozobra (...) No se justifica bajo ninguna circunstancia que hayan apagado la vida de una niña que apenas comenzaba a vivir y que era inocente de lo que estaba sucediendo en ese bus. Yo tengo sobrinos y no me gustaría nunca que pasen por algo así. Se necesita más mano dura con estos delincuentes y que el alcalde tome las riendas de esta difícil situación”, dijo Diana Arbeláez, moradora del barrio San Felipe.

A este caso se le suman otros como por ejemplo el que sucedió en el municipio de Puerto Colombia el pasado 23 de octubre, cuando en una lujosa fiesta que se celebraba en una cabaña, más precisamente a la altura del sector de Punta Roca, se formó una balacera que dejó como saldo dos personas fallecidas y algunos heridos.

Hay otros casos relevantes que se han presentado en los últimos días respecto a esta situación. Entre esos se encuentra por ejemplo el que sucedió en la calle Murillo, en donde jóvenes e incluso menores de edad, protagonizaron una confrontación, específicamente a la altura del barrio Ciudadela 20 de Julio. Allí, con palos y piedras, se enfrentaron unos con otros. En esa misma ocasión dos jóvenes habrían hurtado una moto de policía que se encontraba armada “como gesto de burla” y ante la mirada atónita de la comunidad que presenció el hecho.

De igual forma casi que diariamente se han reportado en la capital del Atlántico distintos casos de fleteo, asesinatos a sangre fría, presuntos ajustes de cuenta, atracos, entre otros casos que, sin lugar a dudas, no les han dado a los barranquilleros un parte de tranquilidad.

“Acá no necesitamos más parques, necesitamos que nuestros gobernantes trabajen en pro de la seguridad y creen estrategias adecuadas que nos hagan sentir seguros. No es posible salir con miedo pensando que, por quitarnos un celular, una cartera o unos zapatos podríamos perder la vida. No sabemos cómo reaccionaríamos a una situación así y eso es lo más difícil”, añadió Arbeláez.

Según la Fundación Paz y Reconciliación (PARES) en lo que va corrido de este año se han registrado más de 7.827 homicidios en Barranquilla.

Janiel David Melamed, quien es experto en seguridad internacional, docente del departamento de la Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad del Norte y perteneciente al Observatorio de Seguridad Ciudadana de la misma universidad, aseveró que “la seguridad en el área metropolitana de Barranquilla refleja un serio detrimento de seguridad”.

Según el profesional, actualmente en el Área metropolitana de Barranquilla se evidencia un incremento significativo en los principales delitos de alto impacto. Indicando que sería el homicidio, el indicador más sensible en este contexto, pues, “tuvo un comportamiento creciente en cada uno de los entes territoriales que conforma el área”.

“La ciudad y su entorno metropolitano se han visto afectados por disputas entre actores delincuenciales por el control de rentas y mercados ilegales, tales como el microtráfico y extorsión”, aseveró el profesional en el panorama de su informe.

De igual manera, el investigador de la UN ha explicado que actualmente existe “una disputa abierta por actores delincuenciales por el control de rentas y mercados ilegales”, situación que, precisó, ha aumentado el número de muertes violentas y los registros de extorsión.


¿Cómo afecta a la salud mental estas situaciones?

La doctora Cristhell Salcedo, quien es especialista en psicología clínica e infantil, afirmó a este medio de comunicación que las repercusiones que causan este tipo de situaciones a la mente humana “son serias”. Según ella, especialmente en la mente de los niños es difícil procesar situaciones en las que se sientan amenazados ellos o sus familias. Precisó que el cerebro de los niños, el cual en edades tempranas aún no se ha desarrollado por completo, tiende a recrear situaciones que pudieron ser traumáticas una y otra vez, si estas no se tratan adecuadamente.

“El que un niño pequeño o preadolescente se enfrente a situaciones estresantes, riesgosas o traumáticas suele dejar secuelas, especialmente en su comportamiento. Incluso pequeñas cosas podrían desatar estas secuelas, como por ejemplo sentir miedo por las noches o tener miedo de la hora del baño. Todas estas cosas, aunque parezcan insignificantes son grandes para ellos, pues apenas están adaptándose y aprendiendo a vivir. Ahora cuando se habla de situaciones más fuertes como el estar expuestos a situaciones de peligro, podría llegar a generarse en el niño secuelas peores y más difíciles de tratar”, aseveró la profesional.

Asimismo, Salcedo precisó que es necesario que, de ser posible, no se expongan los pequeños a situaciones que podrían alterar su mente; sin embargo, explicó que si el caso ya sucedió y un niño o niña tuvo que atravesar por una situación “de este calibre” es sumamente importante prestarle la ayuda psicológica, médica y profesional que sea necesaria, esto con el fin “de evitar futuras repercusiones”.

“Los niños son muy inteligentes y más fuertes de lo que creemos, hay unos que, por alguna razón, tienen una capacidad de asimilar las situaciones más rápidamente que otros, pero esto no significa que porque entienden algo o lo asimilan ya están bien. Esa misma inteligencia de los niños es precisamente la que debe impulsar a los padres a buscar ayuda profesional, pues como seres humanos pensantes que son podrían exponerse a pensamientos o ideas no muy adecuadas basadas en aquella experiencia o situación que experimentaron”, sentenció.

¿Qué están haciendo las autoridades?

Frente a todos estos hechos de inseguridad que mantienen azotada a la ciudadanía, el alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo Heins, propuso la construcción de “una nueva ruta para combatir la inseguridad en el país, construida entre todos”.

Según el mandatario, pese a que en el mes de octubre hubo una reducción de homicidios en un 49% frente al año pasado, el acontecimiento que acabó con la vida de una menor de 14 años por una bala perdida “tira al traste todas las estadísticas y nos pone a pensar que estamos muy lejos de sentirnos seguros en Colombia”.

Aseveró que si es necesario realizar nuevas inversiones para combatir la criminalidad “está listo para hacerlo”, e incluso, precisó que, si lo más adecuado es cambiar las leyes, también se hará.

“estamos listos para empezar una conversación que debemos tener sin tapujos; decirnos la verdad y trazar la hoja de ruta para cambiar lo que haya que cambiar, para sacar al que haya que sacar, para denunciar al que haya que denunciar, pero lograr que los bandidos que capturamos sean puestos tras las rejas”, dijo.

Pumarejo Heins extendió la invitación a diferentes entes de seguridad para que “entre todos” se busque una salida para solucionar la situación.

“No nos importa cuántos años se elige un magistrado, si lo hace de manera vitalicia o por periodos, nos importa que la justicia impere, que la impunidad se acabe y que podamos vivir tranquilos; ya no queremos dar noticias como estas que me rompen el corazón”, puntualizó el alcalde de los barranquilleros.

Sin lugar a dudas, este tema es una problemática que debe ser tratada tanto desde un punto de vista social en el que se tenga en cuenta que el desempleo y la falta de oportunidades es una de las causas principales de la delincuencia.