Hacia un Caribe ‘Autónomo’ | 1era Parte

“Al conocer los sucesos que han afectado a nuestras regiones, tenemos la posibilidad de incidir en la jerarquización de la memoria y contrastar todo aquello que pasó con el presente” Wilder Guerra, investigador guairo, para RegionCaribe.org

Cartagena de Indias

Al entender la historia como la herramienta que nos permite concebir el porqué de un Caribe ajeno a la incidencia del poder estatal, nos vamos hasta 1810 y nos ubicamos en la Nueva Granada, una república naciente que unida a Venezuela y a Quito aspira a ser una potencia en el mundo al tener dos océanos y una gran extensión geográfica; llega la independencia y queda Colombia.

Como consecuencia en la lucha y a su ubicación geográfica, Cartagena de indias, nuestra representación Caribe, se desvirtuó. Gran parte de su población fue fusilada y ejecutada, perdiendo consigo los recursos.


“[…]Entonces esa República Caribe que soñó Bolívar, tuvo una visión más andina, dejando a un lado la conexión el mar y las naciones Caribe” explicó Wilder, para Regioncaribe.org


Y es que, a esa escala, Santa Fe le llevaba ventaja a Cartagena; lo que ha representado para el Caribe, aquello que llaman “una exclusión estatal” que ha marcado una pauta para lo que hoy vive la región en términos inversión, desempleo, violencia y alta criminalidad.


“Los hechos en la historia se han encargado de confirmar, que, sin autonomía política, no existe autonomía administrativa, ni autonomía fiscal, no presupuestal, ni ecológica ni turística”, puntualiza Juan Antonio Pabón Arrieta, en el artículo de la Universidad Libre de Barranquilla “ Voto Caribe, estado regional y proceso constituyente”.

De acuerdo a la segunda publicación de la serie de “Documentos de Desarrollo PNUD Colombia” en un trabajo colaborativo con el Centro de Estudios Socioeconómicos y Regionales (Cesore), acerca del análisis de la dinámica de la pobreza y desigualdad en los últimos años en los departamentos de la región Caribe y los posibles impactos que se darán en el año 2020 se estima que,


“La incidencia de la pobreza en la región Caribe pase de ser del 46,2 % en el 2019 al 52,2 % en el 2020, es decir, más de la mitad de los caribeños estarían en condición de pobreza. En estas circunstancias, se espera que haya 826.928 nuevos pobres como resultado de la crisis. De ellos, 244.946 serían pobres extremos y la incidencia de la pobreza extrema pasaría de ser del 13,5 % al 15,35 % en la región mencionada”.
Foto: PNUD

Situación que en el 2010 llevó a 2.5 millones de ciudadanos de la región Caribe a pronunciarse democráticamente, dándole el sí a la ‘Autonomía Regional’; entendiendo esa autonomía como la libertad y el derecho a deliberar y adoptar decisiones que son de nuestro resorte.


Sin embargo, la voz del pueblo Caribe no tuvo eco en el Gobierno central, pues determinaron que no tenía efectos jurídicos vinculantes y se le dio la categoría de ‘ejercicio pedagógico


¿Pero, qué hacer para cambiar esta realidad?


En nuestra conversación con el investigador guajiro Wilder Guerra, nos plantea la posibilidad de construir región.


“Y eso se logra cuando los académicos dan los materiales para que todos los sectores sociales construyan región, con música, la historia, la literatura y a veces, mediante el sistema de acción territorial”.