Galería | Made in Luruaco

La tierra de los fritos, que está entre Barranquilla y Cartagena, es el punto de parada para el apetito de los viajeros de la vía Barranquilla Cartagena, quienes prueban obras gastronómicas que no solo son arepas de huevo.

Las manos de las luruaqueras y luruaqueras son la clave para hacer un manjar de fritos e "inventos por ahí" | Fotos: Alejandro Matías.


Luruaco, la tierra mágica donde las mujeres y los hombres trabajan con sus manos para que sus visitantes se deleiten con un manjar de arepas de huevo, carivañolas, empanadas y un "invento raro por ahí", como lo dice María del Socorro Castillo.


Esta mujer no compra la masa, ella la trabaja antes que salga el sol con su vieja caldera, su peculiar maquina de moler maíz para obtener los exquisitos manjares para sus clientes.


"Desde la noche anterior me coloco a hervir el maíz en mi pequeño tarrito, después lo muelo en mi maquina a motor y con mis manos me dedico a darle forma de pelota para que sea más fácil sacar los trozos", apuntó.


El arte de hacer los fritos no solo está en sus manos, también en sonrisa y la alegría que transmite al momento de "entregar algún frito". Es algo que aprendió de su madre, Rosa Amelia Montero, de 93 años.


"Toda mi familia hace arepas. Mi mamá las hacía cuando yo estaba pequeña y así fue como aprendí. Ahora mi hija me acompaña en el puesto y ya es la tercera generación. Nada es mandado a hacer, cada quien hace los fritos con las manos y una sonrisa en el rostro".

Son cerca de 200 arepas, caribañolas, empandas, entre otros "inventos raros" que se hacen en el turno de Socorro, quien con trabajo duro espera mantener la tradición de las arepas.