Festival infantil del bullerengue en María La Baja, un semillero de tradición

Actualizado: 29 de nov de 2020

Los niños, niñas y jóvenes de María la Baja mueven sus polleras, retumban los tambores y bailan con tapabocas celebrando el 3er Festival Infantil del Bullerengue, el cual por primera vez es transmitido de manera virtual debido a la coyuntura de la COVID-19.

Fotografía: Leonardo Contreras

La tradición se preserva en la infancia y en los jóvenes de María La Baja, a través de este festival los menores de edad tienen un espacio para vivir un legado musical que expresa lamento y alegría, y también que ha estado casi desde que tienen un año de vida, pues el bullerengue está presente en los sucesos importantes de la vida de las comunidades afro como el nacimiento, la muerte o la fertilidad femenina.


Este año debido a las medidas de seguridad en el marco de la pandemia del COVID-19 la presencialidad a este festival es limitada, sin embargo esto no detuvo a la Corporación Chumbún Gale Compae de compartir el talento de los niños y niñas de María la Baja que celebran este festival del 25 al 28 de noviembre este año y en donde participan 450 jóvenes.


Apenas con 3 años de realización este Festival con enfoque infantil nace de la necesidad de darle un espacio a los niños y niñas quienes caían rendidos del sueño en las piernas de sus padres, cuando participaban en el Festival Nacional del Bullerengue de este municipio, normalmente celebrado entre el 5 y el 9 de diciembre, y les tocaba esperar según el turno hasta horas de la noche en las que llegaban a desarrollarse las presentaciones de los grupos a los que ellos pertenecían.


Wilmán León, Diretor del Festival Infantil y a quien entrevistamos mediante en vivo en nuestra cuenta de instagram nos comentaba que desde la Corporación vieron esta situación como una oportunidad para crear algo más.

“Nosotros con Chumbún Gale Compae, lo que hacíamos era participar con niños y a través de eso en ese momento nos ponía a bailar a las 12 o la 1 y hasta las 2 de la mañana, los niños se le dormían a los papitos en las piernas, algunos no aguantaban y se iban. Nosotros nos fuimos dando cuenta en esa actividad que los niños y jóvenes de Maria la Baja, necesitaban ese espacio y nos organizamos con el primer festival infantil en el 2018, ya que con este va el tercero”

Expresa Wilmán León


El municipio de María La Baja, así como Necoclí o Puerto Escondido se han distinguido por ser territorios de cuna de este género tradicional, donde la cultura afro se forjó debido a la población que llegaba en busca de un lugar donde vivir despés de ser traficada de Afríca con fines de esclavitud. Esta cultura hace parte de las entrañas de una historia colombiana que hoy se replica y es parte de un patrimonio cultural en Colombia.


La Corporación Chumbún Gale Compae lleva más de 20 años acompañando a menores apasionados por la danza y el canto del bullerengue y de la cual han sido parte más de mil niños, niñas y jóvenes desde el 1995.

“Cuando empezamos a organizar este festival nadie creía en nosotros, nos decían locos y resulta que esta locura ha sido un éxito porque antes en María La Baja solamente existían dos grupos infantiles, que practicaban hubiera presentación o no, y hoy en María La Baja y alrededor de su casco urbano podemos darnos el lujo de decir que tenemos 25 grupos infantiles y juveniles gracias al Festival Infantil de Bullerengue”


Este festival ha motivado a grupos infantiles de otros territorios como Sucre y Bolívar, Guajira y Barranquilla a participar con otros género como el porro, como también de otros países como México, los cuales en esta versión participarán de manera virtual.


Esta transmisión se realiza a través de las redes sociales de La Corporación Buen Vivir, La Casa de la Cultural, Periódico Bolivarense, Radio Nacional de Colombia y su página en Facebook Chungac Chumbun Gale Compae, en apoyo de medios como El Bolivarense y REGIONCARIBE.ORG .


Para Wilman la vida debe ser vivida “como Dios la disponga” y a pesar que este año el festival fue virtual, él espera que el otro año pueda realizarse de manera presencial.


“Vamos a dar todo lo mejor para que el mundo se disfrute, aproveche y vea la calidad de estos grupos que van a hacer partícipe en este evento y en esta versión. Que aprovechen desde sus casas despejar esos pensamientos que tenemos y que solo han desconcentrado en la pandemia”

Chumbún Gale Compae: Una historia de la niñez que hoy hace parte un proyecto de vida


“Esto es una historia larga porque esto no fue fácil” inicia Wilmán cuando le pregunto sobre el nombre de esta Corporación Cultural.


Wilmán quien se dedica más al baile, afirma que inició desde pequeño tocando la caneca de la basura y cantando de su durante los recreos de su Institución San Luis Beltrán, recordando que sus compañeros le daban meriendas o dulces como pícaro, boli u hojaldra o frutas como pera, naranja y mango. “Así como cantas debes bailar” le comentó una profesora, quien observó el talento y pasión de su alumno, invitándolo a formar el grupo de la institución.


“Le partí como 5 tanques a mi mamá porque los cogía como tambor en las calles del barrio Chumbún y me ponía a tocar yo solo ahí. Llegaban las niñitas y niñitos a bailar y al son que yo tocaba ellos bailaban”

Wilmán recuerda que durante su niñez en Navidad, en su barrio llamado Chumbún se decoraban las calles con la popular mata de plátano y fue para un 25 de diciembre que realizó su primera presentación “la gente cuando nos vió enseguida los pelaos empezaron a hacer su presentación” . Tal era la fiesta que las mujeres de la cuadra apagaban las luces “y nosotros cuando nos apagaban aquí cogíamos para la otra esquina y así pasábamos” cuenta entre risas el marialabajense.


Fue hasta el 1995 que se presentó el grupo oficial, al cual se le unieron más niños y jóvenes motivados por sus padres, pues ellos no perdían oportunidad de presentarse en celebraciones como el Día de las Madre o el Día de la Afroclombianidad. Dos años después en el 1997 hicieron su primera presentación en el Festival Nacional del Bullerengue de María La Baja, sin saber que 23 años después esos mismos niños impulsarían un espacio para la infancia dentro de ese mismo festival.


En el 1997 decidieron salir del pueblo haciendo su gira primeramente en el Festival Nacional de Tambores de San Basilio de Palenque, posteriormente en el Festival de Mango en Malagana y en el Festival afrosabanero de San Onofre, Sucre para así continuar con un legado cultural que hoy une a la niñez entorno a la tradición del bullerengue.


El nombre de “Chumbún Gale Compae” fue un intento de búsqueda de ser originales entre tantos grupos fólcloricos y con la ayuda de amigos y maestros del pueblo.


“Chumbún Gale Compae ha dejado huellas porque hoy los grupos que se encuentran en María La Baja, en todos hay semillas que han pasado por nuestra escuela y de eso nosotros vivimos orgullosos porque esos grupos los reconocen; Herederos del bullerengue, Pal'Lereo Pabla, Afrotambó, Rositas y sus Tambores, todos esos grupos tienen integrantes que pasaron por Chumbún Gale Compae' Y esos niños no desconocen de su historia”

Este nombre tiene el sello del barrio donde nacieron esos encuentros y donde creció Wilman, Chumbún que fue el primer barrio que se fundó en el casco urbano de María La Baja, nombre que le dieron por la onomatopeya que surge al sumergirse en un arroyo que pasaba cerca "champlúm" o "caplundún" mutando a su nombre actual.


Gale proviene por los barcos que transportaban a los africanos al continente, llamados galeones y compae' por el saludo popular de la costa, que esta presente en los campesinos y amigos cercanos.

Para nadie es un secreto todo lo que vivimos con la violencia, todo lo que vivimos con este el atropello. Y La cultura general ha sido resistente para hoy poder contar que la paz de Colombia se ha mantenido Y se ha venido logrando hasta el momento porque sé que poco mucho cariño lo vamos a lograr, ha sido por la cultura ha sido por todos los gestores culturales y bailarines y músicos, hemos sido muy resistentes

Tambores de paz porque el tambor es un símbolo del negro es un símbolo que representa para Wilmán la alegría, la felicidad, la paz que tanto anhelamos, como también reconocer que son los niños el futuro y el presente de Colombia y del mundo


Cuando expresamos tambores de paz eso es lo que anhelamos que cuando repique esos tambores se le olvida al que tiene preocupación, es más el que tiene dolencias la pierna se le olvida, el que está enfermo se le olvida, el tambor es un símbolo de salud para nosotros, es vida, es felicidad. A través de esas dos herramientas quisimos darle en ese sentir de la palabra.

Según Wilman los grupos de bullerengue de Maria La Baja componen letras muy especiales, las cuales hablan de la cotidianidad o de los sucesos de la vida más simples, pues el bullerengue es en realidad un ritual que se hacía cuando la mujer tenía su primera menstruación pero ha ido poco a poco transformándose en diferentes expresiones culturales esas canciones son tradicionales y eso anima y eso vende el sentir de un buen bullerengue como cuando la gente saca Silvestre o saca como otros cantadores de vallenato”


El evento es participativo y tiene como fin usar los recursos entregados para la virtualidad y el apoyo de estas agrupaciones para que sea una ventana y se conozcan en el mundo , los participantes serán certificados y la corporación guarda la esperanza de continuar siendo apoyado por más entidades estatales y de alianzas



“Tengamos fe de que más adelante se puedan dar una bonificación a estos grupos, la idea de este festival es, por ejemplo, no darle una bonificación de 200, de 300 o 400 mil, sino concertar con ese grupo y que se le haga una inversión de la necesidad del momento porque no vamos a darle algunos pa' que ya, se lleven esa plata y se lo repartan, ombe los grupos tienen necesidad de mandar hacer un vestuario ahí tienen un complemento , no tienen instrumento nosotros te dotamos”

Wilman resalta que cada evento tiene la libertad de llevar a cabo sus recursos pero en este caso la Corporación busca fortalecer estas agrupaciones desde sus necesidades culturales para llevar a cabo su trabajo como agrupación musical y de danza.


Por otro lado, la Corporación Chumbún Gale Compae tiene como necesidad actual tener una sede propia, pues en el momento los ensayos se llevan a cabo en una institución y en las calles de María La Baja.


El certamen recibe el apoyo de la Corporación Cultural “Chumbum Galé Compa’e”, el Ministerio de Cultura, la Gobernación de Bolívar, el Instituto de Cultura y Turismo de Bolívar (ICULTUR) y la Corporación Buen Vivir.