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En los 35 años de la Constitución de 1991 se hace un llamado al fortalecimiento de los territorios y la paz

Los exconstituyentes conversaron sobre los pilares fundamentales para consolidar la democracia y responder a los desafíos del país, por medio del diálogo, la participación ciudadana, la descentralización y la autonomía territorial.


Créditos/Gobernación del Atlántico
Créditos/Gobernación del Atlántico

En el marco de los 35 años de la Constitución de 1991, que festeja su aniversario hoy sábado 4 de julio, se rememora esta fecha como un hito importante dentro la historia institucional de Colombia. Dentro de los actos conmemorativos, el pasado jueves 2 de julio, Barranquilla fue el escenario de un espacio que invitó a analizar los avances y aquellos desafíos en el ordenamiento territorial colombiano, abriendo paneles que llevaban a una conversación entre expertos.

 

Uno de los temas principales fue la autonomía territorial en la Constitución de 1991, donde participaron figuras clave de la Asamblea Nacional Constituyente, como los exconstituyentes Álvaro Echeverry Uruburu, Eduardo Espinosa Facio-lince y Lorenzo Muelas, junto al gobernador del Atlántico y también exconstituyente, Eduardo Verano, quienes compartieron sus experiencias, diagnósticos y propuestas en torno a la autonomía regional.

 

Durante la intervención del exconstituyente Lorenzo Muelas, representante indígena en la Asamblea del 91, evocó esos momentos que junto a Francisco Rojas Birry y Alfonso Chepe Peña enfrentaron la resistencia del gobierno de la época para reconocer el derecho indígena, alcanzando su aprobación en las últimas horas de la Constituyente gracias al apoyo de figuras como Eduardo Verano.


Asimismo, Muelas narró cómo, antes del 91, los pueblos indígenas eran considerados “salvajes” y “menores de edad” por la Constitución de 1886 y la Ley 89 de 1890, lo que los condenaba a la pobreza y a la pérdida de sus tierras. Denunció el papel de la Iglesia Católica en el Concordato de 1887, que durante un siglo legitimó la expropiación de territorios indígenas.


Su intervención ultimó con un llamado al próximo gobierno a definir un modelo claro de autonomía territorial que supere los vacíos que se están viviendo hoy día.

 

Eduardo Espinosa Faciolince, también exconstituyente, citó a Lassalle para resaltar que el poder se organiza desde la gente y el territorio. Explicó que el ordenamiento territorial surge de variables geoambientales, socioculturales, históricas y económicas que deben ser organizadas para la convivencia.


Espinoza criticó que la Ley de Ordenamiento Territorial resultara vacía e inconstitucional al no avanzar plenamente el artículo 307, e indicó que las Regiones Administrativas de Planeación (RAP) creadas posteriormente carecen de recursos, competencias y presencia en instancias decisorias como el CONPES.


También, defendió la necesidad de fortalecer las regiones con competencias amplias y recursos suficientes, recordando que el municipio fue definido como célula fundamental de la Constitución, pero que los departamentos y regiones aún enfrentan debilidades derivadas de divisiones artificiales heredadas de las guerras civiles.


El gobernador Verano, insistió en que el Caribe y las demás regiones deben seguir luchando por materializar los artículos 306 y 307, porque solo con autonomía plena se podrá garantizar la felicidad y el progreso de los ciudadanos.


Los exconstituyentes coincidieron en que la Constitución de 1991 abrió un camino hacia la equidad y la diversidad, pero que los vacíos legislativos y las reformas posteriores han debilitado ese propósito.

 

Por otro lado, figuras como los constituyentes Rosemberg Pabón, Héctor Pineda Salazar y Antonio Galán Sarmiento, así como al exvicepresidente Angelino Garzón y al consejero comisionado de Paz Otty Patiño, quienes expusieron su visión sobre los avances alcanzados desde la expedición de la Carta Política y los desafíos que aún persisten para materializar plenamente sus principios.

 

El exvicepresidente Angelino Garzón, durante su intervención, pidió fortalecer la democracia mediante el respeto por la legalidad, diferenciando la acción firme del Estado frente a los grupos armados ilegales del diálogo permanente con quienes participan dentro de la institucionalidad.

 

Insistió en que la paz exige combatir la ilegalidad sin renunciar al respeto por la diferencia y las libertades democráticas.

“En Colombia seamos duros con los ilegales. La ilegalidad es contraria a la democracia, haga quien la haga es contraria a una ética democrática. Tenemos que saber dialogar, por lo tanto, en este momento lo que necesitamos es dialogo con los legales y lucha con los ilegales”,

dijo Garzón.

 

El consejero comisionado de Paz, Otty Patiño, resaltó la importancia de combinar seguridad, justicia, transformación territorial y presencia institucional para avanzar hacia una paz sostenible construida desde las comunidades.

 

“Hay que resaltar que en el país hubo desescalamiento del conflicto en lugares clave como Medellín o Putumayo, por eso les digo que sí es posible concebir una paz más integral en los territorios. La muestra clara fueron las últimas dos elecciones presidenciales que incluyó transición de poder: derecha a izquierda y viceversa que se desarrollaron de una manera pacífica y eso es una gran conquista de instituciones y sobre todo la ciudadanía”.

El constituyente Rosemberg Pabón dio un mensaje concluyente de unidad nacional en medio del panel al dejar claro que lo más importante es dejar un mensaje de paz.


“La Asamblea Nacional Constituyente fue un gran pacto nacional por y para la paz”,

sostuvo.

 

Señaló que Colombia necesita reencontrarse alrededor del respeto por la diferencia y el diálogo como herramientas para superar la polarización y preservar la convivencia democrática.

 

Por su parte, el constituyente Héctor Pineda Salazar defendió la vigencia de la Constitución de 1991, la soberanía nacional, la participación ciudadana y la autonomía de las regiones como elementos esenciales para fortalecer el Estado colombiano y avanzar en el desarrollo equilibrado del territorio.


El constituyente Antonio Galán Sarmiento insistió que la paz solo podrá consolidarse desde los territorios mediante una ciudadanía más activa, el fortalecimiento de la democracia participativa y el cumplimiento de los instrumentos de descentralización previstos en la Constitución.


Matías Ortiz, constituyente, abogado y político colombiano, hizo un llamado al nuevo gobierno para que continúen los avances que se han logrado, así como las transformaciones estructurales en los territorios para que no aparezcan nuevas fases del conflicto de violencia.

“Continuemos con el camino de la paz para que no se apodere de los territorios y la reconciliación sea una realidad”,

detalló Ortiz.  

 

El Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach, enfocó su intervención en el fortalecimiento de las regiones y provincias con competencias, recursos propios y mayor participación ciudadana.


También, cuestionó que, pese al alcance del modelo aprobado en 1991, Colombia siga organizada bajo una estructura profundamente centralista.

“El centralismo que hoy padecemos no es un defecto de la Constitución, sino una consecuencia de su incumplimiento o aplazamiento sistemático”,

indicó.


Eljach expuso que las regiones administrativas y de planificación han funcionado principalmente como instancias de coordinación, pero todavía carecen de competencias decisorias, rentas autónomas y capacidad vinculante. En ese sentido, propuso transformar las actuales RAP en entidades territoriales plenas, con facultades en planificación estratégica, infraestructura, ordenamiento ambiental y desarrollo económico regional.

“Ninguna autonomía territorial es real sin autonomía fiscal”,

destacó.

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