Elizabeth Ayala, lleva consigo lo enseñado por su abuela en la cocina y vive gracias a ello.

La sazón de Elizabeth lleva 35 deleitando el paladar de los bolivarenses.

Por: Karelis Sarmiento


Su suerte color rojo vivo desde la distancia resaltaba, había que caminar unos 30 pasos para llegar donde ella, una distancia gradualmente cerca pero que los exponentes rayos de sol hacen ver más distante. Lo primero que de su mesa saluda cuando cualquiera se le acerca es un voluminoso y magnate pastel, solo con verlo atrae clientes, de la mesa lo más llamativo es este.


Allí en su lugar, se identifica con el número 30 por el cartel que lleva colgado en la carpa y porque va incluido en su discurso de recibimiento; lo segundo que saluda cuando uno se le acerca es una sonrisa llena de carisma, y una mirada latente de sus grandes ojos con parpados caídos, ella es Elizabeth Ayala Alcaza, una matrona bolivarense apasionada por la cocina.


Las hojas de bijao la han acompañado en momentos buenos y otros no tanto, son quienes guardan consigo la sazón de Elizabeth en cada pastel que realiza, 35 son los años que lleva esta mujer dedicada a la elaboración de pasteles, ha sido ese su sustento y lo que le ha dado para criar a sus hijos, hoy mayores de edad todos.


El pastel ha sido muy significativo en la vida Elizabeth, no recuerda exactamente cuando aprendió a hacerlo, solo descubrió que sabía y siguió haciéndolo hasta perfeccionar su arte, creció viendo a su abuela elaborar esta exquisitez, de ella aprendió el toque secreto, lo que la ha hecho ser reconocida en su pueblo por realizar uno de los mejores pasteles.


Cada mañana buscaba como ayudarle a su abuela, a veces se encargaba de las hojas de bijao, otras veces era quien picaba la verdura, otras incluso ella y otros primos más buscaban la leña para la cocción.


"Esta fue una tradición que fue creciendo desde mi abuela, varios de mis familiares saben elaborar pastel, yo he tomado esto como un trabajo serio y vivo de él". Elizabeth Ayala.


Clemencia Bolivar fue el municipio que la vió nacer, a sus 67 años de edad aún recide allí y sigue trabajando como lo ha hecho desde que recuerda, lleva 31 años ininterrumpidos participando en el Festival del Pastel en Cartagena, este festival ha tenido 32 ediciones.

"La primera vez que participé me enteré porque consagradamente escuchó la radio todos los días, y hace años por ahí por ese medio informaron que las inscripciones están abiertas, para inscribirse había que cumplir una seria9de requisitos que yo los tenía y por eso me animé" Elizabeth Ayala.


Elizabet ha deleitado a cartageneros y turistas con su sazón y gusto, ese que aprendió de su abuela; quien degusta de sus pasteles la recuerda siempre, así lo ha hecho Daniel José Doria del Castillo, un cartagenero amante de la gastronomía y que en ediciones anteriores ya le ha comprado a esta clemenciera.


"Yo vine al festival el la edición pasada y le compré a la señora Elizabeth, son muy exquisitos sus pasteles por eso regreso, y lo haré cada vez que pueda" Daniel José Doria del Castillo.


Esta matrona bolivarense no solo pretende seguir conquistando a los cartageneros y turistas que a la ciudad llegan con sus pasteles, quiere conquistar a todo el departamento de Bolívar y espera pacientemente el día qué sea reconocida por la sazón que bajo sus manos lleva.