El teletrabajo en la Rama Judicial

Sabid Suárez considera que el sistema judicial colombiano permite su funcionamiento virtual.

Sabid Suárez Barros, funcionario de la Rama Judicial.


Por: Aldira Chamorro Ojeda


La tecnología instalada en los hogares, y que normalmente se utiliza para actividades de entretenimiento, se ha convertido en la gran solución para seguir cumpliendo con las responsabilidades laborales a través del teletrabajo.


Las medidas restrictivas impuestas en el país, con motivo de la emergencia sanitaria y el estado de emergencia declarados por el Gobierno Nacional, debido al coronavirus, han llevado a empresas públicas y privadas a reorganizar su funcionamiento a través del trabajo en casa por parte de los colaboradores que no están en la línea de atención al público.


La Rama Judicial no ha sido ajena a esta determinación, y Sabid Suárez Barros es uno de esos servidores públicos que ahora realizan el trabajo desde casa. Su responsabilidad es proyectar las sentencias ordinarias y constitucionales, así como elaborar la sustanciación de autos interlocutorios.


En estos momentos, Sabid no se cambia por nadie, pues además de cumplir eficazmente con su responsabilidad laboral, tiene la oportunidad de compartir más tiempo con sus hijas Tiana, de 6 años y Elena de un año, y su esposa Kiara, quien sigue realizando trabajo presencial en la empresa donde labora como química farmacéutica.


“El teletrabajo es estupendo. Tenemos un sistema judicial que permite su funcionamiento virtual porque a través del correo electrónico se pueden presentar los memoriales y las demandas. Las providencias se descargan de la página web de la Rama Judicial y la firma electrónica de los jueces puede ser electrónica. De igual manera, se tiene la opción de realizar las audiencias en forma virtual y los abogados pueden litigar por videoconferencia”, manifestó Suárez.


En su casa, Sabid acondicionó el estudio como oficina y a través del televisor instalado en la sala hace seguimiento a las audiencias para realizar su trabajo. Está convencido de que es una gran alternativa para el desempeño laboral, sin embargo, sabe que una vez se subsane la contingencia provocada por el coronavirus volverá a la actividad presencial porque así lo determina la Ley 270 de 1996.


“El teletrabajo es un tema de compromiso personal, cómo organizo mi horario en casa, cómo respeto ese horario en mi espacio personal y cómo adecuo ese espacio para realizar mis funciones de la mejor manera. La productividad tiene que ver con cada persona, quien es trabajador en su oficina lo es el doble en su casa y la persona que es floja en su oficina lo será el doble en su casa”, afirmó.


Este ejercicio laboral desde casa, motivado por el coronavirus, se ha convertido en una oportunidad para que muchas personas como Sabid se reinventen en la forma de cumplir con sus actividades diarias y fortalecer los lazos familiares.