El empoderamiento femenino en la cultura picotera

Desde hace varios años se viene gestando en la región Caribe una cultura de mujeres empoderadas que han abanderado la lucha por la igualdad y la inclusión: las mujeres picoteras.

Milly la picotera realizando sus mezclas musicales. Foto: Instagram @pickoteramily

Hace más de 60 años se inició en el Caribe colombiano una cultura que poco a poco fue tomando cada vez más y más fuerza hasta asentarse y convertirse entonces en una de las muestras artísticas y musicales más importantes y representativas de los costeños: el picó.

Un picó son varios bafles inmensos que suenan ‘a todo lo que da’. Generalmente son artesanales, cada quien los construye a su gusto y suelen participar en batallas, competencias y se organizan las populares casetas, en donde los amantes a la champeta y ritmos africanos, asisten para bailar y escuchar las mezclas que los famosos picoteros suelen hacer.

Como en la mayoría de cosas, los hombres son los que suelen “tomar la batuta”, sobre todo en actividades como esta, en donde no solamente es necesario saber respecto a la cultura del picó, como armarlo y como aprender a ‘picotear’, sino también como desenvolverse en ambientes nocturnos en donde normalmente suele haber alcohol y riñas.

Sin embargo, para las mujeres nada de eso ha sido un impedimento, sino todo lo contrario. El género femenino desde hace muchos años ha venido trazando un camino importante en esta idiosincrasia cultural, y es que, pese a que han tenido que esforzarse el doble para poder establecerse y darse a conocer, han logrado poco a poco ser respetadas y reconocidas por su talento dentro de la cultura.

Tal es el caso de Miliceth Martínez Iriarte, mejor conocida como Milly Iriarte. Ella es una cartagenera de esas que ‘la dan toda’. No solo es una de las mejores en el arte del picó, sino también una feminista empedernida que desde hace varios años viene abanderando la lucha que busca igualdad de género para todas las mujeres.

Según Milly, la idea de conjugar estos dos aspectos (el picó y el feminismo) nació luego de que a través de un trabajo investigativo que realizó mientras llevaba a cabo sus estudios universitarios, se diera cuenta de cual era el verdadero papel que jugaban las mujeres dentro del género de la champeta. Explicó que luego de conocer todo el trasfondo y el contexto histórico y cultural que conllevaban estos ritmos mezclados entre el Caribe colombiano y África, quiso sumergirse más para aprender y ser parte del gremio, pero también para apoyar a las mujeres que ya estaban dentro o que querían entrar.

“Este tema de la picotera Milly Iriarte surge a través de un trabajo investigativo. Primero fui académica, venía investigando el papel de la mujer en la cultura champeta y al darme cuenta de que realmente si existían mujeres cantantes quise seguir averiguando más y fue cuando me di cuenta de que había mujeres programadoras, samplistas, hacedoras de baile, es decir toda la construcción de las mujeres que están detrás y de frente del picó y desde ahí nació mi preocupación por entrar y comprender desde este performance lo que realmente significa una picotera”, dijo.

Miliceth Martínez llevó a cabo un conversatorio en el auditorio Mario Santodomingo. Foto: Angélica Noguera.

Para Milly, las mujeres tienen el mismo derecho de los hombres de figurar, de aprender, de tocar, de disfrutar. Para ella, el genero femenino durante mucho tiempo ha tenido que estar “tras bambalinas” pues generalmente los grandes espacios, micrófonos y escenarios han sido dispuestos casi siempre para hombres.

“Las mujeres en todos los espacios de la vida estamos atravesadas por muchas nociones, el tema del género, el tema de nuestra identidad étnica, el tema del abortofobia, el tema del machismo, es decir, todas esas cosas juntas hacen que el trabajo sea un poco más difícil, pero al mismo tiempo son lo que hace que este trabajo sea poderoso, poder mostrarle al mundo a mujeres que estamos en la escena siendo mujeres negras, indígenas, afro, diversas en todo el sentido de la palabra, tomándonos el poder, tomándonos lo que significa el picó, la cultura picotera y la champeta como tal”, enfatizó.

Según Milly, su inspiración “más grande” es ver a otras mujeres atreverse, arriesgarse y no dejándose intimidar, sino hablando alto y claro, ocupando espacio y ensuciándose las manos, pues para ella, ya ha sido suficiente que durante años a las mujeres se les haya mandado a callar, a sentar, a arreglar o a verse bonitas, para Miliceth “todas somos capaces de lograr cualquier cosa que nos propongamos”.

“Es una inspiración para mí ver a otras mujeres poderosas impactando en la tornamesa. Es necesario que Barranquilla reconozca ese trabajo que mujeres maravillosas han hecho durante años, mujeres que son referente para la cultura champetúa, eso es lo que me inspira, el saber que cada día están saliendo más artistas motivadas, cantantes, picoteras, bailarinas, es decir que siga habiendo una diversidad y que se siga construyendo ese referente femenino en nuestra cultura”, puntualizó la feminista.

Esta artista es sin lugar a dudas un gran referente no solo por su arte, por lo que sabe hacer y por su pensar, sino también porque abandera una de las luchas más importantes para las mujeres alrededor del mundo: el feminismo.

Milly Iriarte y su amiga Any 'La Pechi', quien también es picotera. Foto: Angélica Noguera.