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70 años sin perder la cabeza en el Carnaval de Barranquilla

Detrás del disfraz 'El Descabezado' hay una historia aterradora que su creador transformó en homenaje a víctimas de la violencia y en esperanza para los amantes de la fiesta más importante del país.

70 años sin perder la cabeza en el Carnaval de Barranquilla
Ismael Escorcia con algunos de los descabezados que ha elaborado / Foto: Jesús Uribe

Han transcurrido siete décadas desde que el disfraz de ‘El descabezado’ hizo su aparición por primera vez en el Carnaval de Barranquilla. Esta obra, que es insignia de la fiesta más importante del país, es una idea original del maestro Ismael Escorcia Medina, quien nació el 17 de febrero de 1930 en el municipio de Calamar, Bolívar.

Detrás de esta representación hay una historia aterradora y es que cuando Ismael era un niño solía jugar a orillas del río Magdalena en una época en la que Colombia estuvo manchada por sangre, debido a que en las aguas del afluente se veían flotar a plena luz del día cadáveres sin cabeza, en inmediaciones al Canal del Dique.

Ante una ola desatada de violencia, un pequeño Ismael Escorcia llegó desplazado a Barranquilla con su familia. A los 12 años, este hombre que está cerca de llegar a sus 94, vivió una infancia cruda. Mientras muchos niños de su edad asistían a clases en el colegio; él tuvo que trazarse un camino distinto y aprendió a pintar carros para poder llevar un sustento a su hogar.


70 años sin perder la cabeza en el Carnaval de Barranquilla
En el lado izquierdo de la imagen, Ismael Escorcia junto a su madre y hermanos / Foto: Tomada de un cuadro

El verdadero rostro de ‘El Descabezado'


El 9 de abril de 1948 asesinaron al entonces líder del Partido Liberal, Jorge Eliécer Gaitán, un candidato con el que Escorcia se veía identificado por sus ideologías.

Le dolió tanto a Ismael el crimen de Gaitán que ese día se prometió hacerle un homenaje a él y a los centenares de asesinados en la masacre de las bananeras.

Mientras Escorcia Medina trabajaba en las Empresas Públicas Municipales, en el área de talleres y mantenimiento de automotores, con toda la herramienta y el espacio a su disposición, Ismael hizo el diseño y la estructura de 'El Descabezado', disfraz que apareció por primera vez en el Carnaval de 1954, según relata una publicación de Carnaval SA.

“Como yo simpatizaba con Gaitán y a mí me gustaba la cuestión del movimiento político (…) Yo empecé a desarrollar la mente y la mente me mostró una idea. Yo empecé a estudiar cómo hacerlo, similar como estaba viéndolo (a Gaitán) y así fue. Estudié la forma del cuerpo y la forraba con papel provisionalmente y después lo terminaba. Hubo un compañero que me regaló un pantalón y dos más me regalaron una camisa y así armé el disfraz. Con el tiempo le fui poniendo la forma como vestía Jorge Eliecer Gaitán”, precisó Escorcia en conversación con RegionCaribe.org.

Esta representación se caracteriza por ser una figura de unos dos metros de alto con un cuello ensangrentado, un machete que simula tener sangre en sus filos, mientras que la cabeza gigante se sostiene con la mano izquierda de la figura.

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Descabezados de Pedro el escamoso desfilando en la vía 40 - Foto: CarnavalSA

La fábrica de ideas


A Ismael lo visitamos en su casa, un hogar que resalta en el barrio El Santuario por el color amarillo en las paredes del frente y una figura descabezada con un machete en la mano, que se encuentra pintada al lado de la puerta para darle la bienvenida a sus visitantes. Este mural no busca asustar a ningún forastero, solo quiere dejar en evidencia que en este hogar viven el autor de uno de los disfraces más importantes del Carnaval de Barranquilla.

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Ismael Escorcia Medina y su nieto, Wilfrido Escorcia Camargo posan junto a los descabezados. / Foto: Jesús Uribe

Este gestor cultural recibe a quien lo visita con un saludo militar: lleva su mano derecha hacia su frente y evita estrecharla con quien llegue de la calle, no es que Ismael haya sido miembro de alguna fuerza militar, solo que la pandemia lo dejó marcado y prefiere cuidar su salud, evitando el contacto.

Una vez tuvimos acceso a su hogar, con confianza, Ismael despojó de su rostro un tapabocas y después de una temporada larga sin otorgar entrevistas, concedió minutos valiosos a este medio de comunicación. Pese a que ya lleva cuatro carnavales consecutivos sin aparecer en la Vía 40, sus descabezados nunca le fallan a la cita y sus hijos y nietos se han encargado de mantener viva esta tradición. “Eso va en la sangre, se ha pasado a mis nietos y a los bisnietos. Ellos se han admirado de lo que su abuelo o papá están haciendo y el aprecio más grande es hacia Jesucristo”, cuenta con firmeza en su voz.


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Wilfrido Escorcia Camargo con los descabezados / Foto: cortesía

El tiempo para la obra maestra


“Yo me tomaba cerca de un mes para elaborar cada disfraz, haciéndolo con calma”, asegura Escorcia Medina. Pese a que ya no usa sus manos para elaborar nuevas figuras, con su voz dirige a su nieto Wilfrido, quien se encarga de darle forma a las nuevas ideas de su abuelo.

Construir un descabezado no es una tarea fácil y es que para su creación se necesitan materiales como poliestireno, pegante especial, pintura, tela y un tipo de pelo especial para hacerle la cabellera a cada obra.



Figuras como las de Carlos 'El Pibe' Valderrama, Edgar Rentería, Pedro el escamoso, Jorge Eliecer Gaitán, Joe Arroyo, Fidel Castro, Diomedes Díaz y hasta el mismo Quentin Tarantino, han sido creadas por el maestro. La de Tarantino tiene una historia particular porque fue un encargo que le hicieron al artista a quien le contaron que el famoso director de cine estaría en la ciudad, pero todo fue un 'paco'.


La segunda generación del descabezado


Wilfrido Escorcia Salas, Rey Momo del Carnaval 2009, es hijo del maestro Ismael Escorcia y es quien actualmente está encargado de liderar el legado de su padre durante cada fiesta carnavalera.

Según Wilfrido, esta representación es una alegoría a la no violencia y al conflicto armado y un ¡sí! rotundo a la paz.

"Para nadie es un secreto que este es un disfraz fuerte a nivel de violencia y de los hechos trágicos que enmarcaron a Colombia", precisa Wilfrido, líder de la segunda generación de esta figura.

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Wilfrido Escorcia y su padre Ismael con dos descabezados. /Foto: Jesús Uribe

'El Descabezado' a fin de cuentas es un fenómeno sociocultural que se identifica con los sectores que padecen de pobreza, hambre y desempleo.

"Es producto de la lucha de clases y la explotación del hombre por el hombre. Ese concepto lo confeccionamos, pero a nivel de la familia Escorcia es la narrativa de la vivencia de mi padre (Ismael) en vez de ser una apología, es una alegoría de la violencia, llevada al Carnaval de Barranquilla", sostuvo Escorcia Salas.


El legado lo lidera su nieto


Wilfrido Escorcia Camargo, nieto del maestro Ismael, es el líder de la tercera generación de los descabezados. Cuando Wilfrido Jr. tenía solo cinco años ya salía a la Vía 40 a lucir uno de los descabezados de su abuelo.

“Desde el vientre de mi madre yo venía sintiendo el Carnaval, digamos que a la edad de cinco años yo me coloco el primer descabezado y yo participo con mucha emoción y mucho entusiasmo. Esta es una tradición que se lleva en la sangre. Este legado llega hacia a mí y yo se lo estoy aportando a mis hijos”, señala con orgullo Escorcia Camargo.

Para este 2024 la tradición continuará mostrándole al mundo que las obras del maestro Escorcia siguen más vigentes que nunca.


Un disfraz que ha recorrido el mundo


El descabezado no es un imponente disfraz que solo se ve en el Carnaval de Barranquilla, esta obra por excelencia del maestro Escorcia ha asombrado en países como Ecuador, Estados Unidos y algunos de Europa.

Este elemento tradicional recibió un sinnúmero de reconocimiento por parte del Senado de la República, la Alcaldía de Barranquilla, el Concejo de la ciudad, la Cámara de Comercio y varias empresas han reconocido la labor y el legado cultural que llevan los descabezados durante estos 70 años de historia.


El Descabezado, un disfraz que llega a 70 años de tradición en el Carnaval
Una muestra del descabezado
“No vamos a dejar morir la tradición. Nuestros hijos están tomando la bandera y lo estamos guiando para que no dejen morir la tradición. La idea es tener descabezado para rato”, concluyó Wilfrido Escorcia.

Un mensaje que envió este gestor cultural a todo el país es que los únicos descabezados que se vean son aquellos que desfilan en la fiesta más importante de los barranquilleros y no aquellos que salen en las crónicas rojas de los diarios sensacionalistas.


El título que le costará la cabeza a Carlos Bacca


Por motivo de la décima estrella que obtuvo Junior en la ciudad de Medellín, en el fútbol colombiano, en el taller de los descabezados están trabajando en darle figura a la imagen de Carlos Bacca, quien fue el principal artífice del más reciente título del conjunto ‘tiburón’.

“Por el Junior campeón, estamos trabajando en una de las cabezas de uno de los jugadores (Carlos Bacca) estamos intentando hacerle un homenaje a él y lo que se viene en la Batalla de Flores, la Gran Parda y la Gran Parada de Fantasía”, expuso Wilfrido Escorcia.

 

 

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