El África de Sucre que enamora: San Onofre

Uno de los municipios más antiguos del departamento cuenta con variedades culturales que flecha el corazón de los visitantes que caminan sus calles.

Fotos: Julio Marquez.


San Onofre es, como lo llaman algunos de sus habitantes, el "África de Sucre". No solo por la discriminación, olvido, abandono e indiferencia estatal o la violencia de la guerra, sino por toda su riqueza cultural, geográfica y gastronómica.


Como dice doña Lina Rodríguez, de 63 años, quien es una de las gestoras culturales del municipio, de los más viejos de Sucre, "la fuerza de San Onofre es tanta que te dan ganas de volver". Para ella la actitud de la gente es lo que enamora a los turistas y visitantes, a raíz que “le abren el corazón y la puerta al que llega, así sea la primera vez que los vemos".


"El calor humano que su gente da al que llega es de tal fuerza que la gente se queda con ese deseo de volver. Tú eres bien recibido. Le tratamos de dar la mejor comida al que quiere venir, lo queremos endulzar, le contamos la vida, los pasajes, todo lo que San Onofre tiene", dijo Rodríguez.

Una cultura afro-sabanera


San Onofre, al estar conectado con Palenque y Sincelejo, hace que su gente tenga una combinación entre el sabor afro y el baile sabanero.


Según Aníbal Márquez, gestor cultural hace 14 años, el casco urbano tiene una "riqueza invaluable". "San Onofre tiene una riqueza cultural invaluable, porque está equivalente con Palenque y de Sincelejo, la capital de Sucre, que es una cultura sabanera. Aquí la gente que está abierta a la diversión, a la mamadera de gallo, a todo".


Gastronomía que flecha


Todo el que venga al municipio, que se encuentra próximo al Golfo de Morrosquillo y a espaldas de las faldas de Los Montes de María, será recibido con una 'comelona'. Y como dice doña Lina, "no cualquier comelona", una bien salada para que las papilas gustativas disfruten y después terminen con un postre poco conocido, para el final feliz.


"Cuando alguien llega a San Onofre lo recibimos con arroz frito, un arroz mulato o arroz de coco, con pescado guisado, patacón, suero y hasta chicha de torombolo. Y para quitar el sabor salado, le damos una torta de queso”, afirmó la sanonofrina Lina.

El lugar de las reconciliaciones


Existe un sector en San Onofre conocido como Sanjuare, donde personas que están atravesando momentos complicados en sus matrimonios o relaciones, van para solucionarlos. Parece un lugar mágico con flores, bosques, plantas, en el que, según los testigos, los problemas se van y solo queda el amor.


Sanjuare es un parque natural, con una vasta diversidad de flora y fauna, donde se protege a los animales y plantas. Según el abogado Marquez, esto "es un sitio de reparación de matrimonios, donde se presentan charlas para matrimonios y familias en problemas. Esos son cosas únicas que hay en nuestro municipio”.


Los valores mantienen todo


Uno de los factores que garantiza que perduren en el tiempo esas sensaciones y lugares narrados por Lina y Aníbal son los valores culturales inculcados a las futuras generaciones puedes quitarle la cita.


"Lo único con lo que hemos resistido es con los valores culturales, porque es lo único que nos mantiene vivos, Eso no nos los hemos dejado quitar, porque lo tenemos en el alma. Nosotros bailamos, cantamos, hacemos el festival gastronómico, el fandango por la vida. Nosotros seguimos en ese territorio y fortalecemos en las nuevas generaciones", finalizó Lina, quien espera a todos los visitantes en San Onofre, su tierra, o como la llama Aníbal, "el mejor paraíso para vivir".