Día Internacional de las Aves: Celebrando la libertad
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Cuidar las aves también es cuidar el equilibrio de los ecosistemas y el futuro del planeta.
Por: Sonia Rocío Cañón

Cada 9 de mayo se conmemora el Día Internacional de las Aves, una fecha que busca crear conciencia sobre la importancia de estas especies en los ecosistemas y la necesidad de protegerlas. Más allá de sus colores, cantos o vuelos, las aves cumplen funciones esenciales para el equilibrio ambiental: dispersan semillas, controlan plagas y ayudan a conservar los bosques y la biodiversidad.
En medio de esta conmemoración, la bióloga y pedagoga ambiental María Auxiliadora Martínez, integrante activa de la Asociación de Observadores de Aves del Atlántico (SOA), habló sobre la relación entre las aves, las ciudades y la vida cotidiana. Para ella, el interés creciente por el avistamiento de aves representa una oportunidad para fortalecer la conciencia ambiental.
“Hablar de aves, gracias a Dios, se ha vuelto como una moda. Y ahora todo el mundo está muy interesado en ese tema. Pero es muy importante porque diario estamos viendo aves”,
afirmó.
Martínez insiste en que las aves están presentes incluso en espacios urbanos y que muchas veces pasan desapercibidas.
“Nosotros salimos de nuestra casa y estamos viendo aves. Nos montamos en un carro y así estemos en la ciudad, estamos viendo aves. Entonces, este grupo de vertebrados juega un papel muy importante en todo el ecosistema y es fundamental para su funcionamiento”,
explicó.
El silencio que enseñó a contemplar
La conexión de María Auxiliadora con las aves se fortaleció durante una experiencia laboral en una finca rodeada de árboles. Allí, después de las lluvias, descubrió una nueva manera de observar la naturaleza.
“Quedarse en ese lugar después de una lluvia era escuchar aves por aquí, por allá. En ese momento yo no tenía cámara fotográfica, entonces tocaba hacer una apreciación… contemplación”,
recordó.

Aquella experiencia marcó el inicio de una relación más profunda con el avistamiento de aves. Más tarde, durante la pandemia, pudo dedicar más tiempo a observarlas y registrarlas.
“Tuve la oportunidad de relacionarme mucho más con estos animales y lograr capturarlos y compartirlos en mis redes sociales”,
contó.
Las aves sostienen el equilibrio natural
Aunque muchas personas asocian las aves únicamente con belleza o paisaje, su papel ecológico es mucho más complejo. Martínez explica que cada especie cumple una función específica dentro del ecosistema.
“Cada especie en la naturaleza tiene un rol, tiene una tarea por hacer”,
señaló.
La experta explicó que detrás de elementos cotidianos como los alimentos o los árboles existen procesos ecológicos en los que las aves participan activamente.
“Cuando llega nuestra comida a la mesa, detrás de todo eso hay polinizadores que hacen una tarea importante. Y cuando vemos estos parches de bosque, hubo especies —entre ellas las aves— que transportaron semillas”,
explicó.
También advirtió sobre las consecuencias de la desaparición de estas especies en entornos urbanos y naturales.
“Las aves son dispersoras de semillas, pero también son controladoras de plagas. Entonces, ¿Quién va a controlar esos animales que van a aumentar su número?”,
cuestionó.
Para la bióloga, la ausencia de cualquier especie genera un impacto profundo:
“El vacío que deja la ausencia de cualquier especie es grandiosísimo en la naturaleza”.
Barranquilla y las aves urbanas
María Auxiliadora Martínez destacó que Barranquilla ha comenzado a generar más espacios verdes aptos para las aves, permitiendo que incluso especies urbanas encuentren refugio y alimento.
“Hoy hay muchas zonas verdes, hay muchos árboles grandes que albergan y alojan este tipo de especies”.
afirmó.
Uno de los lugares más importantes es el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, reconocido por albergar aves residentes y migratorias.
“Ya se reconoce este espacio como algo importante. Allí llegan muchas aves migratorias y residentes, y ya hay interés de los gobernantes por generar estrategias de conservación”,
explicó.
La especialista considera que el auge de la observación de aves también ha fortalecido la llamada “ciencia ciudadana”, en la que cualquier persona puede aportar información útil para la conservación ambiental.
“No solo yo como bióloga puedo aportar información para investigación. También estudiantes o ciudadanos pueden aportar datos que servirán para tomar acciones hacia la conservación”,
aseguró.
“Déjalas ser”
Frente a quienes encuentran aves en espacios urbanos o cerca de sus hogares, Martínez hace un llamado a respetar su libertad y evitar intervenir innecesariamente.
“Primero, dejarla ser. No ir a pensar: ‘qué bonita, me la voy a llevar para la casa’. No. Déjala ser”,
expresó.
También invitó a promover acciones simples como sembrar árboles, observar las especies locales y compartir el interés por las aves con otras personas.
“Si tienes la oportunidad de plantar árboles, genial. Y si tienes la oportunidad de decirle al de al lado: ‘mira lo que vi’, ahí va creciendo el entusiasmo relacionado con las aves”,
afirmó.
Una pasión que transforma
Al final de la conversación, María Auxiliadora resumió el vínculo emocional y profesional que mantiene con las aves y con su trabajo ambiental.
“Yo amo mi profesión. Creo que fui acertada con eso y que tengo un trabajo que me gusta. Todos deberíamos tener un trabajo así, que amemos hacerlo”,
concluyó.
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