Dos mujeres, las reinas del volante en Transmetro



Cindy Guzmán y Tatiana Mizuno. 

Cindy Guzmán y Tatiana Mizuno tienen vidas totalmente diferentes, la primera vive sola y no debe responder no más que por ella misma, mientras que la segunda vive con sus hijos y debe ocuparse de ellos durante su tiempo libre. Lo que sí tienen en común, es la motivación por romper estereotipos para demostrar que el mundo del transporte también puede ser dominado por mujeres.

Ellas hacen parte de Metrocaribe, uno de los dos operadores que presta el servicio para el Sistema de Transporte Masivo, Transmetro. Actualmente son las dos únicas mujeres en todo el sistema y muy pronto serán tres.

Aunque a simple vista su trabajo parece complejo para una mujer, ellas aseguran estar acostumbradas a este mundo de volante, maniobras, calles y caos vehicular con el que siempre deben enfrentarse.

"Todo comenzó desde los 12 años que mi papá tenía mula y me llevaba con él a manejarlas" así inició la empatía por lo grandes vehículos, explica Cindy, una joven de 25 años que es el orgullo de sus dos hermanas menores.

Ella apenas está empezando el proceso, en comparación de los seis años que lleva Tatiana trabajando con Transmetro "Casi que comencé con el sistema" afirma sonriente Tatiana.

En medio de todo, han sabido ganarse el respeto de sus compañeros y son "las consentidas" según afirmó Cindy, quien dice que afortunadamente no ha tenido ningún problema y más bien ha habido aceptación por parte de los hombres que ya llevan años y experiencia en la empresa.

Antes de ser parte de Transmetro la joven de 25 años manejaba un furgón de tienda en tienda, lo que hizo mucho más fácil su proceso.

"Yo me inspiré en Tatiana, un día estaba en una estación de Transmetro esperando un bus y ella lo estaba manejando. Me sorprendió y la idea me quedó sonando hasta que después de varios años un amigo me ayudó a iniciar el proceso" indica Cindy, al recordar cómo inició la aventura.

Tatiana siente satisfacción al escuchar esto, pues dice que la idea es motivar a más mujeres para que sepan que sí se puede y que hay oportunidades para ellas. 

"La discriminación nos cierra puertas a las mujeres sólo por el hecho de serlos. A veces aspiramos a cargos teniendo las capacidades y no tienen si siquiera en cuenta la aceptación de la hija de vida", afirma Tatiana.

Ella se ha acostumbrado a las rutinas, aunque confiesa que los turnos durante su primer año no fueron fáciles. Para ella hace seis años cuando empezó a trabajar en Transmetro, significaba dejar a su hijo de 9 años con su hija también menor de edad en casa, pero aprendió a superar este nuevo reto del cual se siente orgullosa y en el que por ahora no piensa retirarse.

Inició su proceso manejando busetones durante dos años y posteriormente le dieron la oportunidad de manejar padrones. Hoy en día lleva dos años manejando los articulados, los buses más grandes del sistema. Mientras que Cindy ha iniciado su proceso por los busetones, teniendo que lidiar con las maniobras en los barrios.

Ambas son unas guerreras que han sabido sortear un mundo en el que muchos se sorprenden al verlas. Se sienten orgullosas y esperan que muchas más mujeres asuman el reto de estar al frente del volante de Transmetro.