Descontaminación del Guájaro con microalgas, al plan de acción y financiero de la CRA

Actualizado: 21 de nov de 2019

Grupo de investigación de Unisimón entregó resultados exitosos del proyecto piloto, realizado por emergencia de semovientes intoxicados.


Foto: Prensa Unisimón


Por: Aldira Chamorro Ojeda


Buenas noticias para el rescate ambiental del embalse del Guájaro entregó el director de la CRA, Jesús León Insignares, luego de escuchar los resultados altamente positivos del proyecto piloto que, durante cuatro meses, realizó el grupo de investigación en Biotecnología de la Universidad Simón Bolívar.


Debido a problemas de intoxicación en semovientes, malos olores y mala apariencia en las aguas del embalse, la CRA gestionó esta investigación con la Universidad Simón Bolívar.


Los resultados de este piloto evidencian que se presentó una reducción entre el 92 % y 100 % en la presencia de cianobacterias tóxicas, mediante la aplicación de microalgas, seleccionadas y fortalecidas.


Debido a ello, León Insignares anunció que existe toda la voluntad para incluir este proyecto en el plan de acción y financiero de la CRA para el próximo cuatrienio. “Estamos comprometidos para desarrollar, de manera integral, la recuperación ecológica y eficaz de la calidad de agua del embalse del Guájaro, conformado por 14.000 de las 21.000 hectáreas del líquido, que se encuentran en la jurisdicción del Atlántico”, dijo el funcionario.


Agregó, que la meta es recuperar la calidad de agua y trabajar con la comunidad, con los pescadores y con cada una de las personas que viven y dependen de este cuerpo de agua.


Jaime Gutiérrez, científico que lideró la investigación en el embalse del Guájaro.


La investigación


EL grupo de investigadores estuvo liderado por el científico Jaime Gutiérrez, quien explicó que se hizo un análisis de cuáles eran los niveles de contaminación y cuál era la presencia de la cianobacteria en el embalse.


“Con una metodología molecular de Elisa, determinamos las cianotoxinas y pudimos probar que las microalgas representan una alternativa efectiva para retirar las cianobacterias y mitigar el riesgo de intoxicación por cianotoxinas”, explicó Gutiérrez.


El decano de la facultad de Medicina de la Universidad Simón Bolívar, José Rafael Consuegra Machado, acogió con entusiasmo el anuncio del director de la CRA.


“Es una excelente noticia, especialmente porque la universidad ha hecho un esfuerzo en los últimos cuatro años al apostarle a este proyecto. Anteriormente, en Colombia no se tenían ejemplos parecidos, nadie creía en esta tecnología nueva y económica. Demostramos, con el trabajo científico, que tiene más efectividad que cualquiera de las otras tecnologías que son muy costosas y que, por tal motivo, no se usan ampliamente en Colombia”.


Miguel Cabrera, habitante de Aguada de Pablo, vinculado al proyecto.


La comunidad


El proyecto piloto vinculó a la comunidad de las localidades impactadas por la emergencia ambiental como Aguada de Pablo y La Peña, corregimientos de Sabanalarga.


Miguel Cabrera Castilla es uno de los habitantes de Aguada de pablo y estuvo vinculado directamente con el trabajo de campo de la investigación.


“Son unos resultados magníficos porque es algo que nos cambia la vida. Yo llevé a los investigadores a los puntos críticos y fui testigo de cómo el agua fue cambiando. Lo que necesitamos ahora es que este trabajo continúe porque en otros sectores del embalse sigue la misma contaminación”, expresó Cabrera.


El científico Jaime Gutiérrez, el alcalde electo de Sabanalarga, Jorge Manotas; el decano de la facultad de Medicina de Unisimón, José Consuegra machado; y el director de la CRA, Jesús León Insignares.


El alcalde electo


El alcalde electo de Sabanalarga, Jorge Manotas, también asistió a la presentación de estos resultados científicos y manifestó una gran motivación para respaldar esta iniciativa desde su administración.


“Es importante que aunemos esfuerzos con la CRA y la Gobernación del Atlántico, donde estoy seguro la doctora Elsa también está muy interesada en buscar una solución integral al problema ambiental del embalse del Guájaro”, sostuvo.


Destacó que el proyecto haya involucrado a la comunidad porque la recuperación de ese cuerpo de agua es fundamental para la actividad piscícola de la que derivan su sustento los habitantes de La Peña y Aguada de Pablo.


Al concretarse los compromisos de las autoridades ambientales y administrativas, el próximo año se estaría iniciando la fase II.


“En la fase II se llevaría esta solución ecológica a todo el embalse para bajar los niveles de contaminación en el cuerpo de agua, reducir el riesgo de intoxicación por cianotoxinas y recuperar el ecosistema”, precisó el científico Jaime Gutérrez.