Desayunos navideños y novenas por la paz

Pastoral Social recorre corregimientos y veredas del Atlántico para llevar a los niños un mensaje evangelizador sobre el sentido de la Navidad.

Foto: Prensa - Pastoral Social.


Por: Aldira Chamorro Ojeda


Ver la alegría y la inocencia de los niños que residen en los corregimientos y veredas del Atlántico, no tiene precio, y es la gran motivación de los trabajadores y voluntarios de Pastoral Social para llevarles, cada fin de semana de diciembre, los ´Desayunos navideños y novenas por la paz’.


Para el padre Fidel Iglesias, director de Pastoral Social, este es un programa que mueve a una gran cantidad de voluntarios, a quienes no les importa madrugar para salir de sus casas a las 4:00 a.m. y poder estar a las 6:00 a.m. en los puntos definidos para entregar los desayunos y dirigir las novenas.


“Estos desayunos navideños y novenas por la paz nos permiten evangelizar a los niños sobre el sentido cristiano de la Navidad, qué es y porqué se celebra. Es muy hermoso observar cómo quedan comprometidos con asistir a la novena, entendiendo que es más que cantar los gozos y recibir regalos”, explicó el presbítero.


Agregó, que esta actividad se inició el 7 de diciembre en el barrio la Luz de Barranquilla y, con los grupos de voluntarios y trabajadores de Pastoral Social, ya han podido llegar a corregimientos y veredas de los municipios de Juan de Acosta, Sabanalarga, Sabanagrande, Malambo y Santa Lucía.


Foto: Prensa - Pastoral Social.


Pastoral Social coordina los desayunos navideños con las parroquias de cada sitio donde llegan y cuando el espacio no es suficiente, se busca un espacio de la población para desarrollar la actividad.


En cada evento de esta labor social, un promedio de 250 niños disfrutan de los desayunos que, por preferencia de los menores, desde el año anterior está conformado por sándwiches y perros calientes que van acompañados con jugos. Al final de la novena, cada niño recibe dulces.


El padre Fidel destacó el entusiasmo y determinación de los voluntarios y trabajadores de Pastoral Social para realizar esta labor en distintos lugares del Atlántico, de manera simultánea, con una sola recompensa en mente: la sonrisa de los niños.


Todo esto es posible, gracias a la donación de patrocinadores como Pan Bimbo y Panadería Nueva York.