Dayro Carrasquilla: Mandelero por determinación, artista por vocación

Este texto es de la autoría de Luisa Guerra Carrera, publicado en nuestra sección Bloggeros.



En su perfil de whatsapp, Dayro Carrasquilla se define a sí mismo como Nelson Mandelero. A pesar de haber nacido en el barrio Nuevo Bosque de Cartagena, a sus 14 años llegó por primera vez a Nelson Mandela, en compañía de sus padres y hermanos, producto de la difícil situación económica por la cual estaban pasando. Fue así como llegaron a fundar, en 1996, el sector Francisco de Paula 1 de este barrio.


Callejón con salida (2005)


Dayro no se considera víctima del conflicto armado. Afirma que es un desplazado del modelo económico predominante. Sin embargo, en este desplazamiento, arribó a esta invasión que hoy en día es considerada un barrio, constituido en su mayoría por desplazados de todo el país. Sus mismos habitantes lo denominan “una Colombia pequeña” en la medida que reúne culturas e identidades de todos los rincones del país. De hecho, asegura que estas diferencias muchas veces les impiden cohesionarse al momento de tomar decisiones como barrio.


Este artista plástico de 37 años, a través de sus obras, muestra una realidad del barrio Nelson Mandela que no todos conocen y que, a la luz de los medios de comunicación, es tratada como pandillismo o sicariato. Más allá de ser el foco de recepción de desplazados en Cartagena, este barrio padece, desde sus inicios, el fenómeno del paramilitarismo.


Su trabajo ha sido un mecanismo de afrontamiento que le ha permitido, al mismo tiempo, visibilizar lo que él y sus vecinos viven diariamente. Desde su misma experiencia, asegura que son muchos los artistas que con sus obras muestran las realidades del conflicto en los contextos rural y urbano. Sin embargo, de su trabajo se destaca la capacidad construir una línea de tiempo que explique desde sus inicios, una historia como esta. De hecho, de sus 24 obras producidas hasta 2019, 14 hablan de la realidad Mandelera. Con esta trayectoria, Dayro afirma que Nelson Mandela no es un territorio violento, sino violentado y que es precisamente esto lo que ha desatado otros tipos de violencia. Es por ello que, a través de sus obras, intenta resignificar el barrio, dándole voz a todos aquellos que han sufrido estos padecimientos.


Su primera obra, Callejón con salida (2005), fue una instalación producida en medio de todo tipo de dificultades operativas en la casita de una de sus vecinas. Representa la creación de una memoria colectiva sobre hechos victimizantes presentes en el barrio Nelson Mandela, producto de la limpieza social que se desplegaba por esos días. Al escribir de abajo hacia arriba con carbón sobre fragmentos de paredes de madera de una habitación dividida por horcones, se refleja el anhelo de no ser revictimizados en el barrio.



En 2007, produce Ofelia. Es una fotografía de un acontecimiento real de una vecina que sufrió daños psiquiátricos producto de los embates de su realidad. Esta señora se bañaba en el agua putrefacta de los canales que se formaban en Mandela. Es una metáfora con el personaje del mismo nombre de la tragedia de Hamlet, obra de Shakespeare. El nombre Ofelia proviene del griego he ofeleía que traduce el socorro, la ayuda. Representa la indiferencia de las personas desencadenada en este estado deshumanizante.



Ofelia (2007). Dayro Carrasquilla

En 2008, produce una de las obras que más le significó riesgo en su barrio. Territorio de pa-zzz es una intervención digital fotográfica sobre techos de casas en Mandela. Los espacios entre una casa y otra, representan los vacíos y truncamientos de una zona donde callar es el único derecho para una sana convivencia. La sílaba pa alude a las dos primeras letras de la palabra paz, pero también es una manera silenciosa de nombrar a los actores paramilitares que predominaban en ese momento en la zona. Producto de ello, se sintió en riesgo al ponerse en evidencia frente a ellos a través de su obra, por lo cual tuvo que cambiar su técnica a intervención digital.


Territorio de pa-zzz (2008). Dayro Carrasquilla

En 2009, cuando se gradúa como Administrador de servicios de salud y como Maestro en Artes plásticas, produce su obra Anónimos. Es una serie fotográfica de los postes de luz ubicados en las calles del barrio donde diariamente aparecían panfletos y listas negras provenientes de los grupos paramilitares asentados allí. Lo curioso es que la mayoría de estos postes permanecían fuera de servicio producto de las dinámicas que se daban en este contexto. Era así como se vivía en un ambiente constante de penumbra y paranoia, en el que los postes eran una figura de terror.



Anónimos (2009). Dayro Carrasquilla.

Más adelante, en 2011, produce Torcidos. Alude al imaginario colectivo que se construyó del barrio. Hace referencia a cómo las personas que no viven ahí, se crean una percepción errónea cargada de exclusión, estigmatización y rechazo que provoca siempre estar a la defensiva de sus habitantes. Una vez materializada la obra, se interviene la imagen procurando que la que se produce al interior del retrovisor se reproduzca a mayor velocidad que la normal y que, la de afuera del retrovisor, se reproduzca a una menor velocidad. Esto representa la realidad construida a partir de la gran cantidad de pensamientos creados en poco tiempo en una mente humana, a partir de este imaginario colectivo, en contraste con la verdadera realidad del barrio.



Torcidos (2011).Dayro Carrasquilla

Esta última, se conecta con una de sus obras más recientes: Nelson Mandela, territorio de resistencia. Es una apuesta por la resignificación del territorio desde la reconstrucción de la memoria a través de microgestos sensibles. Precisamente a través de uno de los elementos de esta obra se transmite el condicionamiento mental que los mandeleros están dispuestos a servir a los de afuera pero que los de afuera no le pueden servir a ellos. Esta reconstrucción generó en los mandeleros acciones de dignificación, girando en torno a la experiencia en y con la calle, la casa, el barrio, los espacios comunes y los saberes ancestrales de medicina natural.



Nelson Mandela, territorio de resistencia (2016). Dayro Carrasquilla

En 2016, produce la intervención corporal Mandela. Es la obra donde ha tenido la mayor participación por parte de los mandeleros. De hecho, posibilitó la reconstrucción de la memoria del barrio a través de encuentros entre madres, padres, hijos, adultos mayores, líderes comunitarios, gestores sociales, gestores culturales y la comunidad LGBTI. Fue una iniciativa de búsqueda del perdón y la reconciliación como mecanismos de liberación. La obra se materializó a través de la escritura de testimonios sobre la piel que representaba la metáfora de marca tatuada y la imposición de modelos de comportamiento a la que los mandeleros se han tenido que enfrentar.


Cabe destacar que fue hasta 2017 que logra su primera exposición individual en el Museo de Arte Moderno de Cartagena a través de estas obras. Hasta entonces solo había accedido a participar en exposiciones colectivas como mecanismo de autocuidado.


Al conversar con él queda en evidencia la sensibilidad no solo de sus obras, sino también de su personalidad. Hoy por hoy es Magister en Artes Plásticas, cuya tesis fue laureada por la Universidad Nacional de Colombia. Ha sido docente en colegios y universidades de Cartagena. Su trabajo ha llegado hasta Francia y Perú. Ha obtenido numerosos reconocimientos de talla nacional e internacional como el premio Sara Modiano en 2016 y el primer puesto en la convocatoria Premios y Becas a la creación artística y cultural del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena. Aspira a continuar construyendo su legado en la medida que su trabajo no sea solo de contemplación, sino que deje un mensaje en la sociedad. Finalmente afirma que, viviendo lo que ha vivido, el arte tiene que servir para algo.