Continúa alerta en el Atlántico por dragón amarillo


La plaga se ha detectado en Luruaco, Ponedera, Puerto Colombia, Sabanagrande, Sabanalarga, Santo Tomás, Usiacurí y Palmar de Varela.


Foto: @RUBERTORRESJUNIO

Una plaga denominada como el dragón amarillo, que altera el sabor y la forma del limón, se ha detectado en diferentes municipios del Atlántico. Se trata de una bacteria que no tiene cura, se propaga rápidamente y afecta la economía de unas 4 mil familias que viven del cultivo del limón en el Atlántico.


Según explicó en días anteriores Rafael Fontalvo, gerente seccional Atlántico del ICA, entre 2017 y 2018, el ICA ha erradicado en 51 predios 95 hectáreas de cultivos y más de 19.900 plantas contagiadas.


Frente a esta grave situación, la Secretaría de Desarrollo Económico del Departamento, convocó una mesa de trabajo en la que participaron citricultores y representantes de la Contraloría y Procuraduría para dar a conocer lo que afrontan los productores por la enfermedad HLB, conocida como 'dragón amarillo'.


El secretario de Desarrollo Económico de la Gobernación, Anatolio Santos, explicó que el Ministerio de Agricultura, a través del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), debe ejecutar controles fitosanitarios, y, por intermedio de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Agrosavia), diseñar genéticamente una planta de limón resistente a la HLB.


Por su parte, José Orozco, miembro de la asociación de agricultores de la zona oriental Agroribera, aseguró que la devastadora enfermedad HLB, producida por una bacteria transmitida por insectos, ha acabado con la mayoría de cultivos de limón de Ponedera y otros municipios.


"Yo tengo sembradas tres hectáreas y me preocupa porque se me están muriendo los árboles, se han ido secando y dando frutos no aptos para comercializar. Es como si tuviera a mis hijos enfermos", expresó.


Asimismo, José de Alba, un campesino de Caracolí, en Malambo, un poco incrédulo, manifestó que "las hojas se han secado, las cosechas ya no son tan prosperas como antes. Yo no sé si se trata del tal ‘dragón amarillo”.


La primera vez que se habló en el departamento sobre esta plaga fue en 2016, cuando llegó desde La Guajira, donde fue detectada en 2015.