Conozca la importancia de alimentarse bien para fortalecer el sistema inmune

Las actuales circuntancias debido a la pandemia de la COVID-19 han llevado a cambiar de manera drástica nuestros hábitos alimenticios en casa, lo que afecta el estado de la salud y debilita las defensas del cuerpo.

En los últimos meses, es común encontrar en redes sociales múltiples consejos, recetas milagrosas y hasta recomendaciones de algunos medicamentos que aseguran ayudar a subir sus defensas y protegerlo del virus de la COVID-19.


Sin embargo, es importante decir que muchas veces esta información no está soportada por fuentes confíables, por lo que siempre debe revisar y asegusarse del sitio del cual obtiene estos 'tips' que pueden terminar poniendo en riesgo su salud y causando estragos si decide compartirlos con otras personas allegadas.


No es algo nuevo decir que una alimentación adecuada es lo principal para mantener un buen estado de salud y en estos tiempos de pandemia, se hace aún más importante gozar de esta y de un sistema inmunológico fortalecido.


En #RegionCaribe conversamos con Laura Manotas, Nutricionista - Dietista de profesión y CEO de Life Nutrition and Wellness Center de la ciudad de Barranquilla, quien explica por qué se hace importante tener buenos hábitos alimenticios y en qué tipos de alimentos podemos encontrar los nutrientes necesarios para el organismo.


"Una buena alimentación es fundamental para el fortalecimiento del sistema inmunitario, teniendo en cuenta que los alimentos dentro de sus componentes contienen sustancias llamadas fitronutrientes, que son sustancias químicas de las plantas que inhiben a nivel celular la inflamación y tienen efectos terapéuticos en muchas enfermedades", indica la profesional.


Así mismo, explica que la inflamación en estos tiempos de pandemia es un factor sustancial de susceptibilidad para adquirir cualquier virus y que estas se deben a una reacción del sistema inmune frente las agresiones externas que el cuerpo pueda llegar a recibir, dado a los patógenos y a la cantidad de los mismos que existen en la actualidad.


Además, que el problema es mayor cuando nuestro cuerpo es sometido constantemente a este tipo de situaciones, lo que genera morbilidad y mortalidad, por lo que la alimentación en este caso juega un papel importante.


"Debemos incluir alimentos ricos en fitonutrientes por ejemplo frutas, verduras, hortalizas, aceites y semillas. De estos existen varios tipos, como lo son los licopeno que están principalmente en el tomate, los taninos en las hojas de té, nueces, almendras, cacaco y uva, los alcaloides que están en el café, fuentes de betacaroteno que están por ejemplo en la zanahoria, el mango y la ahuyama, compuestos azufrados como la cebolla, cebollín, puerro y ajo, y tocoferoles como aceites vegetales, frutos secos, aceites de hojas verdes y cereales integrales".

¿Qué papel juegan las vitaminas y minerales?


Es importante también consumir vitaminas y minerales para aumentar las defensas del cuerpo. La nutricionista Manotas, destaca minerales como el potasio contenidos en el plátano, la papaya, la naranja, mango, melón y pera, y el Zinc presente en carnes, huevos y peces.


Por otra parte, señala que el consumo de vitamina C es esencial para fortalecer el sistema inmune y garantizar su respuesta. "Esta vitamina se conoce bastante y dentro de su fuentes más importante está la guayaba agría, que aporta mayor cantidad de esta al cuerpo", indica.

Dentro de otras suplementaciones vitamínicas se encuentran los omegas que contribuyen a evitar procesos inflamatorios, lo que ayuda a que la respuesta inmune del cuerpo sea mucho mejor. Por ejemplo, el omega 3 que está contenido en pescados y frutos secos, la vitamina D que ayuda a la salud ósea y disminuye el estrés, esta se puede adquirir por medio de rayos solares que se recomienda recibir preferiblemente en un horario de 6 a 9 de la mañana, y los minerales como el magnesio que se encuentran en verduras de colores verde principalmente y granos como la avena.


"Es vital el consumo de agua, esto previene enfermedades a nivel cardiovascular, cuadros patológicos y ayuda al funcionamiento de los órganos de mejor forma. Adicional a toda la suplementación, es importante también mantener una actitud positiva porque inmunitariamente hablando todo se transforma en la parte psicológica de cómo llevemos la situación".


Recomendaciones para seguir en casa


En el día a día estamos enfrentados a diferentes situaciones que influyen en cambios de hábitos alimenticios. Debido a la emergencia sanitaria, factores como el teletrabajo han generado episodios de estrés en las personas que se puede convetir en "ansiedad o hambre emocional", esto ocasiona que se esté consumiendo mayor cantidad de alimentos sin que esto sea necesario.


Además, hay que sumar el hecho de que no se está sacando el tiempo en casa para realizar actividades físicas y en medio de la pandemia se hace importante, ya que estas ayudana a fortalecer el sitema cardio pulmonar que es el que está siendo afectado por el virus de la COVID-19.


Desde #RegionCaribe les recomendamos tener en cuenta en casa los siguientes 'tips' para iniciar a crear mejores hábitos de alimentación que ayudarán del mismo modo a fortalecer su sistema inmune:


  • Minimizar la cantidad de comida que se consume y aumentar la frecuencia: tenga horarios establecidos e incluya 'snacks' o meriendas intercaldas entre comidas principales.

  • Tener un ciclo de sueño regulado: un cuerpo que no descansa estará fatigado constantemente y esa necesidad de descanso bucará suplirla con otros factores, como consumo desmedido de alimentos.

  • Evitar el consumo de azúcar: esta crea resistencia a la insulina a corto y largo plazo. Esta resistencia crea comorbilidades para adquirir con mayor facilidad el virus de la COVID-19.

  • Ingesta de agua durante el día: se tiende a confundir el hambre con la sed, por la poca o nula ingesta de este líquido, que es vital para un buen funcionamiento de los órganos.

  • Realizar actividad física: esto contribuye a fortalecer el sistema cardiovasulcar y a liberar endorfinas, que son hormonas que ayudan a regular cuadros de estrés y ansiedad.