Carnaval: el escenario en el que víctimas, victimarios y líderes conviven en paz

Reinsertados de grupos al margen de la ley, víctimas de grupos armados y líderes sociales participaron de la comparsa la Paz es Pura Alegría durante el desfile de la Gran Parada.

Amparo Cuesta, desplazada del Chocó y Araceli Calvo, reinsertada. 


La búsqueda de venganza por la muerte de su hermano fue uno de los motivos por los cuales la barranquillera Aracelys Calvo terminó cambiando su vida para adentrarse en el monte y vincularse a las Autodefensas. Fueron cuatro años alejada de su familia, recorriendo el Sur de Bolívar, Meta y Vichada, un pasado que para ella ha quedado atrás.


Hoy la realidad es una que tal vez nunca imaginó, hoy comparte con quienes alguna vez probablemente fueron sus victimarios y vivieron la secuela de grupos armados al margen de la ley como al que pertenecía Calvo, una de las integrantes de 'La Paz es Pura Alegría', la comparsa de los reinsertados, víctimas del conflicto y líderes sociales que han visto en el Carnaval, una oportunidad para reintegrarse.


"El Carnaval es la tradición del costeño, yo soy costeña, soy barranquillera y es lo más bello, pero lo más lindo ha sido es ser amiga de las que un día fueron víctimas cuando yo estuve allá. Ellos participan con nosotros, víctimas, sociedad, personas de la comunidad, exparamilitares, exguerrilleros y todos hemos sido a pasar una sola familia", expresa Aracelys Calvo mientras se abraza con Amparo Cuesta, desmovilizado del departamento del Chocó. 

Ella es una de las víctimas de la violencia del país, que hace 19 años debió empezar de cero en una tierra muy lejos de la suya, luego de amenazas a su familia, que la obligaron a abandonar Chocó en 24 horas. Hoy en día vive en Soledad con su pareja y sus hijas costeñas y ambas están vinculadas a la comparsa, lo que para Amparo es un triunfo porque ellas están viviendo un entorno diferente y sin rencores. 


"El Carnaval de Barranquilla es el lugar exacto para que las víctimas y victimarios nos reconciliemos a través de la alegría y la emoción que nos brinda este evento tan importante que es mundial (...) Con este evento damos a conocer que en Barranquilla a través del Carnaval se vive la reconciliación", afirma Cuesta.  Ellas hoy sólo quieren dejar el mensaje de la reconciliación, porque son la muestra de que sí es posible cambiar las armas y perdonar, escuchando tanto a víctimas y victimarios para entender cómo terminan en sus situaciones.  "Al principio hay odio, rechazo y rabia pero uno se da cuenta que hay que sanear el corazón y luego poner en práctica el perdón para sanar el dolor que se siente", explica Amparo, quien tiene claro que aunque hoy está lejos de su tierra, lo importante es poder perdonar y abrirle paso a la reconciliación para tener tranquilidad.