¿Cómo se vivió en la Uninorte y la Uniautónoma el regreso a la presencialidad?

Una mirada a las circunstancias y eventos en medio de los cuales las Universidades del Norte y Autónoma del Caribe han afrontado el retorno de los estudiantes a sus campus, mientras que la Uniatlántico reafirma la postergación de su regreso a clases presenciales debido a la situación epidemiológica de la región.


Nuevos estudiantes de la Uniautónoma durante la primera jornada de inducción. Foto: Prensa UAC

Luego de dos años en que prevalecieron las modalidades virtual y de alternancia, la mayoría de los centros de educación superior del país, sin la excepción de Barranquilla, reabrieron sus puertas para el recibimiento de miles de estudiantes que ya empezaron a retomar sus clases presenciales.


Desde este lunes, universidades como la del Norte y la Autónoma del Caribe se sumaron a esta nueva etapa. Así se vivió el regreso en las palabras de sus actores principales.



Uninorte


Aunque el 31 de enero fue el día establecido para el retorno de los estudiantes a la presencialidad, desde el 24 de enero la Universidad del Norte está recibiendo personal estudiantil. Se trató de los 1.400 estudiantes de primer ingreso, quienes hasta el viernes 28 estuvieron participando de los diferentes espacios organizados por el departamento de Bienestar Universitario.


Durante todos los días de inducción, se realizó el Campus Tour, una actividad les permitió a los estudiantes conocer la universidad bajo los lineamientos de bioseguridad fijados por la institución.


“Siempre le decimos que tengan el tapaboca, recomendamos que traigan alcohol antibacterial, que si van a comer lo hagan discretamente y no compartan la comida. También tenemos un grupo de WhatsApp donde ellos despejan cualquier duda”, indicó la inductora Nicolle Antequera Rocha, estudiante de Ingeniería Electrónica.


En lo que respecta al inicio de las clases, cumplido ayer, diferentes áreas de la universidad han desarrollado una serie de actividades dentro del campus a manera de recepción para los estudiantes.


“Volver, después de casi dos años de virtualidad, es algo importante. Esta semana es para darles, precisamente, ese espaldarazo de bienvenida a la nueva realidad y celebrar que estamos todos juntos en esta nueva etapa”, dijo Guillermo Manjarrés, director de las Unidades de Servicio y Logística Empresarial.

Además de darles la bienvenida a los estudiantes, en la universidad fue instalado un punto de vacunación y se dispuso una master class de rumba para ejercitar el cuerpo, jornadas informativas sobre los protocolos de bioseguridad, así como una zona de juegos.



Nuevos estudiantes de la Uninorte en la Carrera de Colores, evento tradicional en las jornadas de inducción. Foto: Prensa Uninorte


“La transición hacia la presencialidad total no va a ser del todo fácil, ya que es un cambio drástico al fin y a cabo, pero muchos queríamos volver ya y reencontrarnos con amigos y profesores: el contacto es importante. Me parece que las condiciones sanitarias están dadas para que sea un retorno seguro. Lo que queda es ser responsables con lo que a cada uno le toca en cuanto a autocuidado y cuidado de los otros”, expresó Luisa Morales, estudiante de quinto semestre de Arquitectura.


La Uninorte, asimismo, habilitó un espacio en la App UninorteCo y en el portal interno para que los estudiantes reporten su estado de vacunación.



Uniautónoma


A propósito del reinicio de la presencialidad educativa en la Universidad Autónoma del Caribe, lo mismo que en la Uninorte, fue instalado un punto de vacunación donde se atenderá, en jornada continua, a estudiantes, profesores, egresados, personal administrativo, familiares y la comunidad en general.


El lunes de 31 de enero, la institución les dio la bienvenida a los estudiantes de primer ingreso a través de la Inducción a la Vida Universitaria, evento que se desarrolló desde las 7:30 a. m. en el sexto piso del edificio de Posgrados, espacio que albergó a más de 1.000 nuevos alumnos.


Algunas de las recomendaciones sobre las que se hizo énfasis fueron, además del sabido uso correcto del tapabocas y del lavado frecuente de manos, el distanciamiento social apropiado y evitar comer en espacios cerrados dentro del campus.


Ignacio Pahuada, quien cursa noveno semestre de Administración de Empresas y se encuentra a la espera del turno de regreso de los estudiantes antiguos, se declaró esperanzado con la vuelta a los salones.


“Es como entrar por primera vez a la universidad. Están los mismos nervios y la misma ilusión. Emociona ver la casa llena otra vez. Es bueno tener de nuevo este contacto y estamos seguros de que retomar estas dinámicas va a significar una mejoría de nuestro proceso educativo. La presencialidad es irremplazable”, sentenció el estudiante.


Por su parte, Mauricio Molinares, rector de la institución, recibió con estas palabras a los nuevos estudiantes al inicio del primer día de inducción:


“Nuestro retorno es seguro. No solo se aprende al interior de un salón de clases, la interacción que se da por fuera se hace necesaria para el aprendizaje: el saludo de un maestro, la sonrisa de un portero que dice ‘Buenos días’; ellos también nos están formando. Bienvenidos a la Familia Uniautónoma”.

La Universidad Autónoma promueve el regreso a sus aulas con el hashtag #BacanoVolver.



El caso de la Uniatlántico


Como se supo la semana anterior, el retorno de los 24.000 estudiantes de la Universidad del Atlántico fue pospuesto para el próximo 7 de marzo; esto, en vista del incremento de contagios por la variante ómicron, además del anuncio hecho por expertos, según los cuales el pico más alto de infección en el departamento del Atlántico ocurrirá en febrero. El día previsto para el regreso a las aulas era el 31 de enero, lo mismo que sus instituciones pares.


“Siendo consecuentes con la situación que atraviesa la ciudad, y acogiéndonos a las recomendaciones de nuestros docentes investigadores en epidemiología, desde el Consejo Académico se decidió posponer el regreso a la presencialidad de estudiantes de la Universidad del Atlántico para el 7 de marzo”, explicó Danilo Hernández, rector de la universidad.


El calendario académico comenzó, pues, ayer, con clases virtuales. Según Hernández, el plan es que los estudiantes retornen a la presencialidad de forma gradual, en dos grandes grupos: a partir del 7 de marzo, regresarán los estudiantes de primer a quinto semestre; tan pronto estos se readecúen a la nueva modalidad, volverán los alumnos de sexto a décimo semestre.


Melissa Duarte, estudiante de quinto semestre de Sociología, juzgó prudente la postergación.


“En vista del aumento de contagios, creo que la decisión de aplazar el regreso a la universidad es un acto de prudencia y de responsabilidad. Aparte de eso, espero que estos días de gabela sirvan para que se sigan adecuando los espacios en material y equipo sanitario, así como las instalaciones, si algo faltaba por hacer. En otras palabras, que la espera redunde en nuestro beneficio y el del personal que trabaja en la universidad”, expresó.



Los retos en el retorno no solo son sanitarios


Desde que el Gobierno Nacional dispuso que el 2022 sería el año para retomar la presencialidad educativa total, diferentes voces académicas el país se unieron a una gran discusión sobre los retos que enfrentaba la población universitaria, incluidos estudiantes, docentes y directivos, en esta nueva etapa.

Raquel Bernal, rectora de la Universidad de los Andes, habló, por ejemplo, de un “agotamiento del actual modelo educativo y una mayor conciencia de los jóvenes sobre el costo-beneficio de una carrera”.


Además, señaló que “lo primero es la afectación en lo socioeconómico, en lo físico y en lo emocional de los estudiantes”, tras estos dos años de crisis sanitaria. “Hay muchachos que perdieron padres, familiares, que se enfermaron ellos y quedaron con consecuencias para el futuro, que estuvieron aislados”.


Fuera de estos problemas emocionales, a los cuales las instituciones de educación superior no deben darles la espalda, están las consecuencias en materia educativa.


Al respecto, Alcides Meza, docente de la Uniatlántico, afirmó:


“Sospechamos, y con razones, que habrá brechas de aprendizaje, las cuales deberemos disgnisticar cuanto antes para poder abordarlas y darles soclución de forma comprensiva y paciente. Ha sido una época difícil para todos y las universidades deben tenderles a su cuerpo de estudiantes", señaló el profesor.