Buque ARC Malpelo estudiará condiciones de Bocas de Ceniza

Hasta la fecha, el proceso de dragado en el canal de acceso al puerto tiene más de 20 días de atraso. Las causas obedecen a incumplimientos en el contrato.



Por Eliana Avendaño S.


Este martes llegará a Barranquilla el buque ARC Malpelo, que estará realizando un estudio riguroso acerca de las condiciones del canal de acceso al Puerto de Barranquilla en Bocas de Ceniza, además de garantizar la operatividad del puerto.


Debido a la sedimentación, el acceso a la zona portuaria de Barranquilla presenta una restricción de 8.2 metros en el calado permitido.


Cormagdalena contrató una draga de la empresa Jan De Nul por un costo de $3000 millones, para remover más de 226.000 metros cúbicos de sedimento. Sin embargo, a los pocos días la draga Francis Beafourt tuvo una avería y no pudo seguir realizando la función de retirar el sedimento para mejorar la entrada de buques de gran calado al puerto.


Para solucionar la problemática lo antes posible la draga tuvo que ser traslada a un astillero para ser reparada.


El dragado estuvo suspendido por más de dos semanas antes de que llegara a Barranquilla la draga Medway, para que continuara haciendo el trabajo de retirar el sedimento. Sin embargo, la draga llegó con daños que impidieron iniciar el dragado.


Ante el incumplimiento, a pocos días de terminar el contrato por parte de la empresa Jan De Nul, Pedro Pablo Jurado, director de Cormagdalena estableció que se está evaluando la posibilidad de emprender acciones jurídicas en contra de la firma contratada para el dragado.


Actualmente, el calado en el canal de acceso al puerto de Barranquilla se encuentra en 8.2, debido a la cantidad de sedimento acumulado, lo que ha impedido la entrada de, por lo menos, 4 buques de gran calado, que han tenido que ser desviados a los puertos de Santa Marta y Cartagena.


Gracias a que el contrato de dragado aún no ha finalizado, sólo hasta el próximo 25 de julio el Gobierno anunciará las acciones a tomar ante la situación que está afectando la economía de la capital del Atlántico, ocasionando pérdidas millonarias en el sector portuario y marítimo.