Barranquilla se despide por última vez del artista Rodrigo Obregón

El miércoles 25 de septiembre falleció el actor Rodrigo Obregón, recordado por su actuación en la Novela de Escalona y numerosas producciones para cine y televisión.



Por: Karelis Sarmiento


En una de las salas de velación de Jardines de la Eternidad se encontraron hasta las 3:00 de la tarde del día de ayer, las exequias del actor, escritor y director del Ballet Nacional de Colombia, Rodrigo Obregón Osorio. Ese recinto, destinado para ceremonias fúnebres, fue el escenario donde amigos, familiares, artistas y soldados pertenecientes a la Fundación Colombia Herida, creada en 1990 por este activista social, le dijeron adiós por última vez.


Silvana ha permanecido junto al ataúd donde reposa el cuerpo del su hermano, acompañándolo como lo solía hacer en vida; la desolación y melancolía roban protagonismo en este ambiente doloroso, las personas no pararon de ingresar y expresar sus condolencias a los familiares más cercanos quienes se desplazaban de un lado a otro en ese recinto cerrado, embargados por el dolor y la angustia.


El Diseñador de alta costura, Federico Molinares, era uno de los presentes. Como amigo cercano de Rodrigo, se encontró muy conmovido con su partida. “Hace tres semanas había hablado con él porque había llegado de China, junto con el Ballet Nacional de Colombia que se encontraba dirigiendo desde hace seis años. Tenía unas ideas fabulosas. Le acababan de dar la luz verde para el Museo Obregón que se realizará en Cartagena, en una casa que tenía su papa. Ya él se encontraba en trámites”.


Dorian Mejía, amigo de infancia de Rodrigo y hermano del pintor Norman Mejía, es otra de las personas que pasearon por el pasillo de la sala de velación y cada que podía se acercaba a Silvana para darle ánimos. Le parece increíble la muerte de quien fuera su amigo de toda la vida. “Él me llamó el domingo para recomendarme a un restaurador que está atendiendo El Telón de Boca en el teatro Amira de la Rosa, ‘Se va el caimán’ obra de su papá. Hablamos bien. Estaba bastante ilusionado con el Museo en la casa que tienen en Cartagena. Me encuentro compungido porque muchas de las cosas y sueños que él tuvo no lograron llevarse a cabo por circunstancias externas. Entonces hay que seguir luchando e invitar a la comunidad a que apoye el compromiso de dar por cumplidos los propósitos que él no logró finiquitar”.


El actor de 67 años estuvo internado desde el pasado 21 de septiembre en la Clínica Porto Azul, donde cuatro días después a causa de un shock séptico falleció. Fue hijo del reconocido pintor colombiano Alejandro Obregón y Sonia Osorio, una bailarina y coreógrafa de quien él heredaría su amor y entrega por el Ballet. Obregón continuó con el legado de arte y gestión cultural de sus padres.


“Es un gran vacío porque él era como un hermano. Se pierde para el país una persona extraordinaria, comprometida; una persona que estaba dispuesta a sacrificar todo siempre y cuando fuera lo correcto, con una calidad humana maravillosa que se aprecia con la creación de la Fundación Colombia Herida. Rodrigo lo hace como una contribución importante pretendiendo recuperar fondos para las familias de los muertos, desaparecidos o lisiados en combate” señaló Dorian Mejía.


La viceministra de Cultura, Katia González también asistió al acto fúnebre. Conmovida por el fallecimiento del artista manifestó que “Cuando pasan cosas como estas lo importante es concretar uno de los sueños que Rodrigo tenía. No solamente era un gran actor, sino además de eso un gran gestor cultural que luchaba por la permanencia de la memoria de su madre Sonia Osorio y de su padre Alejandro Obregón”.