¿A dónde se fue mi plata?



¿A dónde se fue mi plata?


Autor: Andrea Hasselbrinck


“Yo no sé quién le colocó ese nombre al arroyo ‘La Felicidad’, si eso traía de todo menos eso, ese era el arroyo de la infelicidad más bien.” Decía el secretario de la Agencia Distrital de Infraestructura, Alberto Salah, mientras mostraban el video del cambio que tuvo esa zona con la canalización de los arroyos.


La Audiencia Pública de Rendición de Cuentas 2018 tuvo lugar en el parque 11 de Noviembre desde la nueve de la mañana, estuvo protagonizada por la Directora de Gestión de Riesgo, Ana Saltarín, el Director de la Agencia Distrital de Infraestructura, Alberto Salah, y la Directora de Barranquilla Verde, Sarah Rodríguez, acompañados de los moderadores Diana Acosta, Jefa de Comunicaciones, Y Roberto Solano, Jefe de Control Interno.


Aunque el tema central de aquella tertulia era sobre el destino de los dineros invertidos en el año pasado, lo que más se mencionó entre los exponentes y los asistentes fue el cambio que ha tenido Barranquilla a lo largo de los años.


Frases como “Antes no había agua en todas las casa, y cuando se iba tocaba bañarse con la del tanque elevado y echándosela con una totuma” o “Es que antes uno no tenía calidad de vida y no lo sabía porque estábamos acostumbrados a que eso era normal” son solo recuerdos de un ayer que no volverá, así como el nombre del proyecto de Barranquilla Verde, hoy ‘Barranquilla respira un nuevo aire’.


Pese a que no se tiene un número exacto, los arboles ceiba-bonga, laurel, mango, caucho, guayacán de flor rosada, roble amarillo, roble morado, lluvia de oro, almendro, trébol, olivo negro y guayacán sabanero han sido amigos fieles de la ciudad desde tiempos inmemorables, tanto así que ya son patrimonio, sin embargo, ¿si eran suficientes?


Historias de cuando algunos jugaban un partido de softbol o beisbol preferían dejar que la bola se saliera del campo o ignorar un buen ‘fly’ con tal de no abandonar la ilusión de la sombra del árbol más cercano, son cosas que pasarán a ser solo cuentos de los abuelos, porque con el programa ‘Siembra Barranquilla’ están registrados más de 33.000 árboles sembrados a los largo y ancho de la ciudad, brindándonos frutas, fresco, y lo mejor: calidad de vida.



“Es que esos son cuentos de nosotros, los ‘modelos 70’, a ustedes los jóvenes les tocó la nueva barranquilla, sin arroyos, con zonas verdes, con parques, porque en mi tiempo si habían 3 parques para jugar era mucho. Los más valientes se metían a jugar futbol allá entre un poco de monte, sin saber que ese era el jardín botánico” seguía diciendo Salah, cuando hablaban de los avances de Barranquilla Verde.


Pero, ¿Realmente hay una nueva Barranquilla?


Es una pregunta que pocos se hacen, porque es más fácil tomar uno de los dos bandos, de los que dicen que “en Barranquilla solo hay puro cemento y sol” o que “esta es una ciudad totalmente nueva e irreconocible. Hay partes por las que tu pasas y no parece que fuera esta ciudad”


Las cifras son las que hablan:


- Los arroyos se han canalizado.

- Las aguas se han tratado paulatinamente. “La Administración Distrital ejecuta acciones y estrategias encaminadas a mejorar el sistema hídrico de la ciudad teniendo en cuenta la política de adaptación del cambio climático. Como resultado de estas acciones se han canalizado 15.630 metros lineales de arroyos, con los que se están beneficiando aproximadamente 1.400.000 habitantes. A su vez, destacó que se ha realizado la limpieza de arroyos de 30.000 metros lineales que benefician a cerca de 500.000 habitantes.” Afirmó Alberto Salah.

- Más de 30.000 árboles se han sembrado.

- El aire ha mejorado y se mide diariamente con la red de monitoreo de calidad de aire: 2 medidores fijos y uno móvil en diversas partes de la ciudad. Los resultados se muestran diariamente en la página web de Barranquilla Verde.

-Se ha recuperado mas de 4.000 m2 de espacio público.

- Las secretarias se han unido en un trabajo articulado para cumplir las funciones complementarias.

- Los riesgos se han mitigado (438 familias atendidas por incendios y/o lluvias).

- Las lluvias se han manejado mejor (canalización y movilidad han mejorado por esto).

- $2.903.350.000 millones invertidos en ayuda humanitaria y auxilios de vivienda para afectados por fuertes lluvias, incendios y remoción en masa.

- Se crean portafolios de estímulos para negocios verdes.

- Control de incendio en Salamanca (antes de ayer 12 hectáreas, ayer 7).

- Recuperación del invernadero y el jardín botánico.

- La iluminación se mejoró en andenes, parques, casas, etc.

- Se está recuperando la calidad del agua de la ciénaga de Mallorquín.

- Viverde, primer Centro interactivo Ambiental gratuito y público en Colombia .

- Red de recuperadores ambientales (1.040 recicladores adscritos).

- Rescate y liberación de 527 especies en el último año.

- Pedagogías en las 3 áreas de trabajo.

Y aun así no hemos llegado a lo que tanto necesita la ciudad, un cambio de actitud de la gente.


“El riesgo no se va de vacaciones”


Se ve el avance, porque antes a un evento de este tipo no asistía tanta gente, hoy, eran exactamente 601 personas en el parque 11 de Noviembre, donde se llevó a cabo la reunión.


“Nosotros el año pasado recogimos aproximadamente 25.000m3 de basuras de los canales y soluciones hidráulicas. Estos años estamos haciendo algo interesante porque no solo estamos aplicando nuestro proceso propio, sino que estamos dándole pedagogías a la gente “le contaba Salah a los periodistas.


Choca con la realidad utópica, en la que nos puede pasar como aquél título falso del Junior, solo pudimos soñar con él por poco tiempo, orgullosos hoy, avergonzados mañana.

Así como dice una de las piezas publicitarias del equipo de Ana Saltarín “El Riesgo no se va de vacaciones” pero si se puede prevenir.


¿Cómo evito los taponamientos de las canalizaciones? No arrojando basura a la calle. ¿Y si sembraron flores ornamentales en el parque pero ahora no se ven como en las fotos? Pues caminar sobre ellas no las hará crecer.


La barranquilla de hace 20 años no se parece en nada a lo que es ahora, todos estos cambios nos guían al progreso, es una ciudad prospera, que aún tiene mucho camino por delante, pero lo más importante, ya está teniendo el factor más importante que le faltaba, ciudadanos comprometidos.